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Noviembre
2003
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Los usuarios sin sistemas de seguridad amenazan la salud de la
red.
Las Naciones Unidas estiman que hay hoy en el mundo más de 600 millones de usuarios de la red de
redes. Es evidente que, aunque este número representa aún un porcentaje muy pequeño de la población mundial,
Internet está cada vez más masificada. Esta "apertura" cada vez mayor de este medio, que en sus comienzos estaba dedicado a usos científicos y
militares y luego también a usos bastante profesionales, es uno de los factores principales de su éxito, pero también,
es algo que últimamente quita el sueño a los expertos en seguridad informática.
No es secreto para nadie que hoy en día son innumerables las empresas que construyen su futuro
(y en muchos casos su presente) basándose en Internet. Prolifera el e-commerce, la publicidad en
Internet está resurgiendo, son múltiples las empresas que dan soporte técnico a sus usuarios a través de la red, muchas las universidades que basan sus planes de estudio
en sus páginas web, etc, etc.,pero tampoco es secreto que es la única red por la que
nadie es responsable y donde cada uno puede hacer lo que le parece. Las redes de empresas y organizaciones tienen algún supervisor, que fija reglas y las
hace cumplir, o por lo menos trata. Las redes telefónicas, igual. Siempre son de
"alguien". Lo mismo sucede con las redes viales o las redes fluviales.
En Internet por ahora, y según parece por mucho tiempo, los únicos frenos y reglas que
existen son los morales y éticos de cada persona y las leyes que van asomando tímidamente en algunos países pero, como
es obvio, que solo obligan (si acaso!) a los ciudadanos de ese país.
En la actualidad el debate sobre el spam crece todos los días. Varias soluciones se
han aportado pero claro está que su solución es muy difícil, por no decir
imposible. Algunas sirven para filtrar un poco el correo que se recibe, pero no evitan que esa "sobrecarga" circule libremente por el ciberespacio con su correspondiente costo económico.
Las últimas infecciones de virus ocurridas en el mes de
Agosto han demostrado también que de poco valen la mayoría de las soluciones
antivirus desarrolladas hasta ahora. Estaban bien para "redes privadas", pero no para un "red pública y
descontrolada". Los expertos han constatado que los millones de usuarios "no profesionales" son una "bomba de tiempo" difícil de
controlar. En todas las organizaciones hay hoy en día algunos "viajeros" que infectan sus portátiles durante sus viajes
y cuando regresan infectan al resto. Lo mismo sucede con los que trabajan en su casa o llevan el computador a la
universidad. Ni que hablar de los que usan el PC solo en su casa para fines de ocio, como descargar música, chatear, o
intercambiar correo electrónico. Como dicen los ciclistas "vienen chupando rueda", pero están muy lejos de colaborar
en la buena salud de la red, por desconocimiento en muchos casos y por motivos económicos o desinterés en otros.
Es una utopía pensar que en medio de este caos, llegue el día en que todos esos millones de "no profesionales" tengan
los parches del sistema operativo instalados o sus antivirus (si es que los tienen) permanentemente actualizados.
Es ridículo pensar que alguna empresa, grande o pequeña, permita a usuarios inexpertos "tocar" sus
sistemas. Siempre hay políticas y normas de seguridad. En Internet todo es
posible. Toda la humanidad conectada libremente, sin controles. Los usuarios "no profesionales" caen presa en segundos de cada virus nuevo, de cada gusano, de cada
e-mail "espásmico"...
y luego que unos cuantos millones o cientos de miles están infectados, ya el problema es de
todos. Es como cuando un avión explota en el aire. No hay diferencias entre los que viajan en clase turista o en clase ejecutiva. Todos corren la misma suerte.
Los expertos van tomando cada vez más conciencia de que Internet puede rápidamente dejar de ser un activo para las empresas
y convertirse en un "riesgo" inasumible. Se ha visto que en pocos minutos puede estar gran parte de la red
infectada. Ningún antivirus puede "reaccionar" antes de horas. Todos entienden que cada uno tiene que poner su parte.
¿Pero como se consigue que los usuarios particulares y "no profesionales" se involucren seriamente en esta responsabilidad? o ¿Cómo se puede
imponer normas y controles previos a cada uno que quiera conectarse? o ¿Quizás crear dos redes, una profesional y
otra para ocio? Las preguntas son muchas y las respuestas aún no existen, ¿Aparecerán éstas antes que el avión explote
en el cielo?
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