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Tras los atentados contra las Torres Gemelas
y el Pentágono, ha quedado claro para muchos que hay algo en lo
que cojea la sociedad estadounidense: en seguridad y sistemas de
vigilancia. Y es presisamente en estos dos sectores, enfocados
actualmente a acabar con el terrorismo, en los que se van a
centrar las investigaciones y proyectos de muchas empresas
tecnológicas que buscan servir a su país y, de paso, mejorar
su maltrecha economía.
En esta línea, la empresa californiana Narus
Inc. ha empezado a comercializar su software de análisis de
redes como una herramienta sofisticada de vigilancia que
controla los e-mails y otras comunicaciones vía Internet. De
hecho, su presidente ha afirmado que es un sistema mucho más
eficaz y rápido que el empleado por el famoso Carnívoro
utilizado por el FBI.
Por su parte, HNC Software Inc., compañía
desarrolladora de software de vigilancia para la detección de
fraude en empresas de tarjetas de crédito y aseguradoras,
también se encuentra buscando nuevas formas de aprovechar su
tecnología con el fin de identificar pasajeros de
"riesgo" para lo que colabora con una empresa de
instalación de sistemas de información en líneas aéreas.
Pese a todo, los expertos aseguran que el
auge de este tipo de industria tiene los días contados ya que
el interés de los inversionistas por este sector durará muy
poco.
No obstante, tras los atentados no sólo las
empresas han visto dañado y disminuido su patrimonio. Según la
revista "Forbes", que publica en su último número
una lista con los multimillonarios estadounidenses más
perjudicados por los atentados, se puede hablar de cincuenta
fortunas individuales azotadas por los tristes acontecimientos
del día 11 de septiembre y la situación de caos que se vive
desde entonces. En total, estos cincuenta ricos suman pérdidas
de casi 57 billones de pesetas. Entre ellos, uno de los más
perjudicados ha sido Bill Gates, dueño del gigante Microsoft,
que ha perdido 1,3 billones de pesetas, lo que supone un 13% de
su fortuna. También cabe destacar a Micky Arison, propietario
de la mayor compañía de cruceros del mundo, que ha sido quien
ha sufrido el mayor descalabro en su fortuna que ha disminuido
en un 37%, pasando de 4.500 a 3.000 millones de dólares.
No obstante, entre el cúmulo de malas
noticias que golpean a la población y la industria
norteamericana durante los últimos días, se ha publicado el
índice de crecimiento de su economía para el segundo trimestre
del año que ha sido un poco más elevado de lo que se esperaba.
Según el Departamento de Comercio americano, el Producto
Interior Bruto (PIB) que mide los bienes y servicios producidos,
aumentó a una tasa revisada del 0,3%. Desde el Departamento se
cree que la principal causa de la mejora se debe a que las
importaciones de bienes cayeron más de lo calculado. Además,
el gasto del consumidor creció en un 2,5% durante ese periodo
y, de momento, aunque se ha desacelerado el consumo, los
norteamericanos siguen gastando lo suficiente para que la
economía del país no entre en recesión.
No le sucederá lo mismo a los países de
Latinoamérica que, según un informe suministrado por el
organismo regional intergubernamental, el Sistema
Latinoamericano (SELA), crecerá menos de un 1% a causa del
ataque terrorista contra EEUU y la situación en la que se
encuentra inmersa este país.
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ataque...
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