|
Más de 1.000 millones de dólares en
pérdidas y al menos 300.000 víctimas fueron los datos que se
relacionaron, en el mes de julio, con el ya conocido gusano Code
Red. Visto lo visto, EEUU montó un complejo dispositivo de
información para alertar a la población, sobre todo a los
administradores de sistemas que utilizan ISS de Microsoft, ante
las posibles consecuencias catastróficas que se avecinaban para
este mes de agosto. Recordar que los expertos en seguridad
dieron a conocer, días atrás, el ciclo de vida que sigue Code
Red y según sus previsiones el día 1 de agosto comenzaba a
infectar de nuevo sites.
Pues bien, aunque deberá esperarse un par de
días para poder conocer los daños que está causando, las
opiniones de los expertos se encuentran divididas. Unos
afirmaban que sus efectos serían mucho más reducidos de lo que
se temía puesto que en las primeras horas del día señalado
como crítico, el 1 de agosto, su actividad no fue en absoluto
alarmante. Según fuentes del FBI, la causa de esta menor
propagación puede deberse a que más de un millón de usuarios
instalaron el parche que corrige la vulnerabilidad
que aprovecha Code Red. No obstante, no conviene fiarse. Éste
es el mensaje que transmite Mikko Hypponen, experto en seguridad
de F-Secure, quien afirma que Code Red no está muerto y esto es
algo a tener en cuenta. Además, Hypponen afirma que hay que
valorar que el mes pasado sólo tuvo un día para infectar
equipos y que en agosto cuenta con casi tres semanas. En la
misma línea se expresa Alan Paller, director de Investigación
del Instituto Sans un centro de estudios especializado en
seguridad en la Red, quien opina que la infección parece
similar a la de julio por lo que si continúa así las
consecuencias pueden ser similares y multiplicadas por el alto
número de días de actuación.
A pesar de no saber qué ocurrirá hasta el
día 20 de agosto, la Casa Blanca y otras instituciones de EEUU
están preparadas para afrontar un golpe a sus sites. Recordar
que el objetivo último de Code Red es infectar equipos para
luego tomar control de los mismos y lanzar un ataque de
denegación de servicio (DoS) a la web de la Casa Blanca http://whitehouse.gov
y otras instituciones gubernamentales norteamericanas. De
momento, los responsables ya han cambiado sus IP´s aunque esto
podría no ser suficiente ya que se desconoce cómo actuará el
virus en su segunda fase. A esto se le añade, como
informábamos la semana pasada, la
aparición de una variante de este gusano conocida como CRv2 y
la insistencia de los expertos en no descartar posibles nuevas
variantes del código malicioso original.
Pero los daños causados por Code Red no
sólo tienen que ver con Internet. La empresa estadounidense
Computer Economics que ha valorado los costes económicos de
este virus y afirma que hasta la fecha son cerca de 1.200
millones de dólares los gastos relacionados con la limpieza,
observación y revisión de sistemas. Módica cantidad si se
tienen en cuenta las cifras alcanzadas el año pasado por el
virus IloveYou que rondaron los 8.700 millones de dólares. |