| La
sociedad americana acepta dócilmente que el FBI espíe
las comunicaciones vía correo electrónico, tal y como ha
revelado un estudio realizado por el centro de investigaciones
Pew Internet and American Life Project. Esta claudicación ante
un hecho ya conocido, se debe a la preocupación de los
americanos por los crímenes que se desarrollan en la Red, por
lo que prefieren perder su privacidad, mal menor en este caso, a
cambio de que se puedan interceptar correos sospechosos. En
concreto, un 54 por ciento de los consultados aprueban la
intervención del correo por parte del FBI y lo desaprueban un
34 por ciento.
Los datos de la encuesta revelan que el 92 por ciento de los
estadounidenses se encuentra muy preocupado por la
"trastienda" de la Red, especialmente por el tema de
la pornografía infantil, seguida de cerca por las estafas por
medio de tarjetas de crédito con un 87 por ciento. El uso de la
Red por parte de organizaciones terroristas inquieta al 82 por
ciento de los americanos y el posible acceso por parte de
piratas a los sistemas informáticos del Gobierno a una 78 por
ciento.
Las voces críticas del país se han levantado, argumentando
que este miedo de la sociedad americana se debe a un
"lavado de cerebro", que las mismas instituciones que
demandan mayores poderes para perseguir el cibercrimen han
llevado a cabo en los ciudadanos. Aún así, un 62 por ciento de
los preguntados en el estudio piensa que las leyes sobre la
privacidad deberían proteger las comunicaciones ante
vigilancias injustificadas.
Otro dato que da que pensar acerca de la situación en EEUU
en materia de protección de datos e intimidad es el aportado
recientemente por una investigación de la firma californiana
Websidestory. Este estudio ha revelado que tan sólo un
insignificante uno por ciento de los internautas rechazan las ya
conocidas "cookies", mecanismos que utilizan las
firmas comerciales para "espiar" qué páginas visitan
los navegantes. Así, aunque hay medios para rechazarlas, el 99
por ciento de los internautas las aceptan sin rechistar. |