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Pese a lo que se puede pensar, lo más
dañino para la salud de la seguridad informática no son ni los
virus, ni los hackers ni nada por el estilo. Organizaciones de
reconocido prestigio mundial, como el Instituto SANS y el Centro
de Protección de la Infraestructura Nacional (NIPC), jujto con
más de 50 prestigiosos expertos en la materia han participado
en la elaboración de una lista con las 20 mayores amenazas que
hacen que la seguridad de las redes, sistemas y equipos se
tambalee.
Señalar que en la lista no aparece ningún
virus específico sino que se destacan problemas de origen como
agujeros en sistemas y programas más fáciles de atacar. En el
estudio se recoge que el verdadero peligro es el software de
instalación sencilla y los desarrolladores de programas que se
dedican a añadir más y más funciones a sus aplicaciones en
lugar de preocuparse en mejorar su seguridad. En el Top 20
también se recoge la carencia generalizada en el uso de
contraseñas, el uso de éstas con pocos caracteres, o las
predefinidas o por defecto. Éste es uno de los grandes errores
que puede causar graves problemas sobre todo a las empresas. El
informe también considera como vital para evitar ataques,
cerrar todos los puertos de comunicación y abrir sólo los que
sean realmente necesarios.
Junto con las principales amenazas que ponen
en peligro la seguridad de los usuarios informáticos, SANS y
NIPC, también presentan una serie de recomendaciones para
usuarios y administradores de sistemas de empresas con el fin de
prevenir y corregir las vulnerabilidades más generalizadas. En
general, se pueden destacar las siguientes:
- Utilizar contraseñas más fuertes y, a ser
posible, diferentes.
- Realizar respaldos regulares de datos críticos.
- Monitorear la actividad de los archivos, a ser posible
diariamente.
- Utilizar cortafuegos para evitar ataques provenientes de
Internet.
- Desconectar los PC´s de Internet cuando no se estén
utilizando.
- No abrir mensajes que provengan de extraños y, en ningún
caso, ejecutar los adjuntos sin antes escanearlos con una
solución anti-virus lo más actualizada posible.
- Instalar los parches que corrigen las vulnerabilidades de los
programas.
Por último, destacar que en el estudio
realizado se han incluido vulnerabilidades detectadas tanto del
sistema Windows como en Unix.
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