| Desde
Bruselas, la Comisión Europea ha intentado dar una explicación
sobre unos hechos que saltaron a la luz recientemente, cuando el
responsable de la encriptación de las comunicaciones de este
organismo internacional, Desmond Perkins, relató con toda
tranquilidad que había puesto en manos de la agencia americana
NSA el sistema de encriptación de la Comisión para su testeo,
tal y como ha reflejado securitywatch.com. "Siempre he
tenido muy buenos contactos con la NSA y tengo familiares que
trabajan allí. Verifica periódicamente nuestro sistema de
encriptación para saber si es seguro y lo usamos bien",
declaró el funcionario británico ante los estupefactos ojos de
algunos de los miembros de la Comisión presentes en una de las
reuniones del pasado mes de febrero.
Inmediatamente, fuentes de la Comisión han indicado que fue
su proveedor de sistemas de seguridad, Siemens, el que había
encargado el testeo, pero existen fuertes rumores que apuntan
que ésta es sólo una explicación de emergencia. Las
reacciones ante el anuncio de Perkins no se hicieron esperar,
¿cómo es posible que una agencia americana se encargue de
"explorar" posibles agujeros de seguridad en el
sistema de encriptación europeo?, ¿no
sería mucho más propio que de esto se encargase una agencia
europea?.
Las respuestas del funcionario no hicieron más que caldear
aún más el ambiente: "en dos semanas los agentes de la
NSA no han sido capaces de "romper" nuestro sistema,
de lo cual estoy muy satisfecho". Pero el argumento más
demoledor vino con la última justificación: "Después de
todo, los americanos lo pueden saber todo gracias a sus
satélites, da igual lo que hagamos".
Ante esta lógica aplastante no queda más que encogerse de
hombros y pensar que tampoco hacen falta hackers malévolos que
pongan en entredicho la seguridad de la información de las más
altas esferas políticas del planeta. Siempre habrá algún
"despistado", por decirlo de alguna manera, que dé
"patinazos" como éste. |