|
Paralelos a los ataques pre-bélicos
protagonizados por EEUU contra objetivos afganos, se siguen
sucediendo noticias relacionadas con la tensa situación que
vive tras los atentados la población norteamericana.
Continuando con el abierto y extendido debate sobre privacidad
versus seguridad nacional, ahora le toca opinar a la Comisión
Federal de Comercio (FTC) estadounidense. Y es que este
organismo ha dado marcha atrás al retirar el apoyo que había
brindado a las nuevas leyes sobre privacidad. En esta línea, la
FTC ya no considera que el Congreso deba adoptar medidas que
aumenten la protección de la privacidad de los consumidores. A
cambio, la organización se concentrará en aplicar más
estrictamente las leyes y políticas vigentes, para lo que
incrementarán en un 50% el presupuesto destinado a este fin.
Con esta actitud la Comisión Federal de
Comercio está de acuerdo con la aprobación del nuevo proyecto
de ley antiterrorista que, en breve, aprobará el gobierno y del
que ya adelantamos su contenido hace unos días. En líneas
generales, la nueva ley permitirá a las autoridades policiales
controlar el contenido de las comunicaciones electrónicas de
empresas e individuos, detener inmigrantes y congelar cuentas
bancarias de "sospechosos". También prevé la
clasificación de "ofensiva terrorista" a los delitos
relacionados con la piratería informática o la creación de
virus y su posterior propagación.
No obstante, antes de que se apruebe el
proyecto de la nueva ley anti-terrorista, algunos legisladores
se encuentran redactando una serie de enmiendas para impedir que
se otorguen unos poderes de vigilancia tan amplios a la
policía. Lo que se pretende con ellas es evitar que se aprueben
los artículos más controvertidos, como los que permiten
interferir comunicaciones; la posibilidad de compartir
información entre la policía la CIA y otras fuerzas de
seguridad; y el control constante al que someterían los ISP´s
a sus usuarios.
Por otra parte, Internet sigue en pie de
guerra. Se siguen sucediendo asaltos a páginas web y servidores
"de uno y otro bando". La última víctima ha sido el
site del servicio secreto húngaro que ha visto como un grupo de
piratas sin identificar dejaba frases del estilo "Bin Laden
vs. Bush 1-0", asímismo se podía leer un texto en el que
criticaban al país por apoyar a EEUU en la lucha contra el
terrorismo.
Mientras, el debate sobre el uso o no de
programas de encriptación sigue dividiendo a la población.
Esta semana, el creador del popular software de cifrado PGP,
Phil Zimmermann, en declaraciones a la publicación on-line The
Register, declaraba que sería un error ceder a la presión
emocional vivida tras los atentados y suprimir el uso de
programas de encriptación fuerte. La posibilidad de que los
terroristas podría usar este tipo de tecnología ya se conocía
en los 90 cuando se reguló el comercio electrónico y se
reconoció la necesidad de proteger las transacciones de
personas malintencionadas.
También esta semana se conocía la noticia
de que los pilotos suicidas árabes que estrellaron los aviones
enviaban e-mails sin cifrar, mezcla de inglés y árabe, desde
cibercafés y tiendas del sur de Florida (EEUU) para coordinar
los ataques. Este conocimiento desbarata el debate en torno a la
prohibición o no de los sistemas de cifrado y lo traslada hacia
el penoso funcionamiento de los sistemas de vigilancia de las
fuerzas de seguridad que no fueron capaces de percatarse de lo
que se estaba cociendo delante de sus narices.
Todas las noticias del
ataque...
|