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Hace dos meses, ya informábamos de la
discusión que se desarrollaría en el Parlamento
Europeo en el mes de septiembre, sobre la existencia del
sistema de espionaje norteamericano Echelon. Pues bien, ayer
esta institución aprobó un informe que reconoce el
funcionamiento de este sistema de interceptación electrónica
de comunicaciones privadas y comerciales del que se benefician
EEUU, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
La Eurocámara denuncia también que otros
países, entre los que se encuentran algunos miembros de la
Unión Europea (UE), son capaces de interceptar una buena parte
de las telecomunicaciones internacionales. En este sentido, cita
a Francia y a Rusia a quien considera técnica y
geográficamente capaces de desarrollar sistemas de
ciberespionaje al más puro estilo Echelon.
Un comité de investigación del Parlamento
ha sido el encargado durante un año de recoger y estudiar toda
la información disponible sobre este programa de espionaje.
Las conclusiones son variadas. Por un lado,
se afirma que Echelon permite recopilar una gran cantidad de
información, incluida la económica, lo que puede suponer una
seria amenaza para los interceptados. Sin embargo, la Comisión
reconoce que no han aparecido datos concretos de abuso de los
sistemas de interceptación global de información confidencial
de ciudadanos y empresas. Un aspecto tranquilizador porque en el
caso de que el abuso fuera efectivo, ni la legislación europea
ni la internacional podrían regular la intromisión. No
obstante, hay que tener en cuenta que las limitaciones técnicas
y la falta de personal para analizar el gran volumen de
comunicaciones que intercepta, sólo le permite canalizar
convenientemente una pequeña cantidad de ellas.
Por su parte, el comisario europeo de
Tecnologías de la Información, Erkii Liikannen, apuntó que en
el caso de que se tratara de un sistema de espionaje creado para
asegurar la seguridad nacional de los países implicados, el
tema deberían tratarlo por separado los Estados miembros de la
Unión y no el Ejecutivo comunitario. Además, Liikannen hizo
hincapié en la necesidad de concienciar a la población, a
través de campañas informativas, para que emplee sistemas de
encriptación europeos para luchar contra el ciberespionaje de
sus comunicaciones.
Oficialmente, ni EEUU ni ningún país
relacionado directamente con Echelon ha reconocido la existencia
de este sistema de ciberespionaje. Confirmando su existencia de
manera documentada, la UE ha dado un gran paso para
desenmascarar a este sofisticado y potente programa que permite
interceptar las comunicaciones transmitidas vía fax, teléfono,
e-mail... en TODO EL MUNDO. |