|
Más de lo mismo. Está claro que hablar de
fallos de seguridad, asaltos hacker y software vulnerable nos
lleva a hablar de Microsoft. De nuevo, la actualidad se centra
en el gigante informático que en esta ocasión, entre otros
temas, se ha visto obligado a suspender durante unas 48 horas su
servicio de identificación on-line Passport para resolver un
problema de seguridad que habría permitido a intrusos el acceso
a números de tarjetas de crédito y otros datos personales de
los usuarios del citado sistema.
Al parecer, el problema no ha trascendido a
mayores porque el programador estadounidense Mark Slemko, que
fue quien se percató del fallo de seguridad, alertó
rápidamente al gigante informático sobre la posibilidad de que
algún pirata enviase mensajes falsos a los usuarios del
servicio de correo Hotmail que podrían utilizarse para obtener
información personal almacenada en el sistema Passport.
Según fuentes de la compañía, nada más
recibir el aviso se encontró la forma de solventar el error,
pero esto no evitó que se tuviera que suspender el servicio
durante dos días. Sin embargo, una vez restablecido el sistema,
el mismo programador pudo comprobar que la medida adoptada por
Microsoft había reducido el riesgo significativamente pero no
se había eliminado la vulnerabilidad del todo.
Por otro lado, Microsoft recomienda
actualizar el servicio Universal Plug and Play (UPnP), un
programa que permite a los equipos detectar y usar
automáticamente nuevos dispositivos de una red, para impedir
que se realice un ataque de denegación de servicio (DDoS). El
fallo se produce cuando UPnP recibe una serie de peticiones mal
construidas en equipos bajo Windows 98, 98SE y ME, en estos
casos la vulnerabilidad provocara una ralentización general del
sistema y fallos en su funcionamiento. Windows XP también se ve
afectado con una disminución en la memoria y si el ataque se
produce de manera continuada puede llegar a paralizar el
sistema.
En fin, Microsoft no gana para sustos. Ahora
se ha sabido que su filial alemana ha distribuido de forma
accidental la copia de su sistema operativo Windows XP como si
de un grupo de piratas de software se tratase. El problema
radica en que las copias han salido al mercado con la misma
clave de producto que los originales, por lo tanto si el cliente
trata de instalarlas le saldrá un aviso que le indicará que
ese producto ya ha sido activado. Los responsables de la filial
todavía no se explican qué ha podido suceder y están tratando
de descubrirlo por todos los medios.
Una vez más, Microsoft nos deja sin
palabras.
|