|
Mientras los inversores siguen confiando a ciegas en las
posibilidades que ofrece la tecnología biométrica en terrenos
como el de la seguridad y las empresas del sector ven como
incrementan sus fondos para investigaciones y suben las ventas
de sus productos, ya ha aparecido un sector crítico,
protagonizado por grupos defensores de derechos civiles, que
alerta a la población sobre la falsa sensación de seguridad
que crean los sistemas biométricos.
En esta línea, se ha expresado Barry Steinhardt, director
asociado de la Unión Americana de Libertades Civiles, quien
opina que este tipo de tecnología será utilizada para tener
controlados los movimientos de civiles inocentes a los que,
encima, les harán creer que gozan de una mayor protección. Por
otro lado, el analista de seguridad independiente Richard Smith
cree que a este tipo de tecnología todavía le queda mucho
camino por recorrer.
No son de la misma opinión, claro está, las empresas del
ramo y las que empiezan a serlo por la situación derivada de
los atentados del día 11 de septiembre. En esta línea, las
principales marcas fabricantes han llegado acuerdos con otras
empresas para desarrollar conjuntamente productos biométricos.
IBM anunciaba hace muy poco su oferta de programas de
reconocimiento de voz (WebSphere Voice Server 2 y WebSphere
Voice Response), un mercado aún por explotar si se atiende a
las expectativas de la consultora Kelsey Group que auguran unas
ganancias de 40.000 millones de dólares en el 2004.
Por otro lado, la compañía estadounidense Visionics Corp.,
líder en el sector de la biométrica, ha firmado una alianza
con ADT, gran empresa experta en proporcionar seguridad a unos
100 aeropuertos, para incorporar algunos de sus productos, como
el de reconocimiento facial, a su lista de medidas para impedir
el acceso a instalaciones públicas y privadas.
Mientras, organismos de todo el mundo siguen tomando algún
tipo de medida para identificar a sus viajeros. De este modo, el
sistema de control en todos los puestos fronterizos entre
Melilla (España) y Marruecos ahora se basa en la huella
dactilar impresa en tarjetas digitales. Éste es un sistema
totalmente novedoso que permitirá agilizar el tránsito en la
aduana y primará ante todo la seguridad. También se espera que
acabe con las falsificaciones de documentos de identidad que
tantos quebraderos de cabeza traen a las autoridades.
|