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HP
presenta su Estudio de Seguridad Informática en empresas españolas
cuyo entorno de Tecnologías de la Información es de la máxima
criticidad y cuya falta de disponibilidad representa un impacto
directo en el negocio. Este estudio pone de manifiesto que un
68% de las empresas españolas de entorno críticos tiene unos
niveles de protección bajos en sus sistemas.
El estudio realizado por el Security Center de HP, el centro de
competencias en temas de seguridad de HP en España, fue creado
para evaluar la situación en la que se encuentra la seguridad
informática empresarial de las grandes corporaciones y la
Administración Pública, tomando como referencia las compañías
con los entornos más críticos.
Este informe se basa en las pruebas de intrusión llevadas a
cabo en más del 50% de empresas españolas con entornos de
estas características en el último año. Las empresas donde se
han realizado estas pruebas pertenecen a los sectores financiero
(23%), de telecomunicaciones (36%), industria (26%) y público
(15%).
Niveles de protección de las empresas frente a posibles ataques
informáticos
Del estudio realizado por el Security Center de HP se desprende
que del total de empresas analizadas sólo un 13% presenta unos
niveles de protección altos a posibles ataques informáticos,
frente a un 68% que tiene unos niveles de protección bajos. En
el término medio se sitúa el restante19% de compañías. Estas
cifras ponen de manifiesto una escasa concienciación de los
peligros que suponen la falta de seguridad informática en las
compañías, con el consiguiente impacto y repercusión que
tiene en los negocios.
El desglose por sectores revela que la banca es el sector que
mayor protección presenta, ya que el 29% de las compañías
financieras que HP ha analizado tienen unos niveles de protección
altos. En el lado opuesto se sitúa la industria, que, con sólo
un 8% de empresas con niveles de protección altos, es el que más
carencias de seguridad registra. El 75% de las empresas de este
sector tiene unos bajos niveles de protección.
En los sectores de telecomunicaciones y público está aumentado
el número de empresas e instituciones que contemplan la
seguridad informática como una prioridad en el negocio. Sin
embargo, aún queda camino por recorrer, ya que en el sector
telco sólo el 8% presenta niveles de protección altos y de las
instituciones públicas analizadas el 10%.
En general, se puede afirmar que el sector financiero es el que
más concienciación tiene sobre la seguridad informática. Las
empresas de este sector son conscientes de la repercusión
negativa que tendría para su propio negocio un ataque a sus
sistemas con información confidencial.
El sector público, en su intento por posicionar la Administración
Electrónica a la par del resto de miembros de la Unión
Europea, comienza a preocuparse por la seguridad, ya que, además
del daño interno que supondría la vulnerabilidad de sus
sistemas, un ataque repercute en aspectos como una mala imagen o
pérdida de credibilidad de cara al exterior.
Para las empresas del sector de las telecomunicaciones es
importante intentar controlar las acciones destinadas a cometer
fraude. Un aliado para reducir el fraude son las medidas de
seguridad implantadas de forma sistemática.
El
sector de la industria es el que más problemas de seguridad
registra, ya que está formado por muchas áreas con negocios
diferentes y características dispares. Únicamente se atisba
una cierta conciencia de los temas de seguridad en ciertas áreas
muy especializadas como la de transporte aéreo.
Un
punto importante del estudio llevado a cabo por el Security
Center de HP es que la compañía no realizó ningún esfuerzo
para ocultar las pruebas de intrusión que estaba realizando a
las empresas analizadas, con el objetivo de averiguar la
capacidad de éstas para detectar los intentos de intrusión en
sus sistemas. Del total de compañías únicamente un 5% detectó
los ataques y un 95%
no se percató de que sus sistemas estaban siendo vulnerados.
Este dato es bastante relevante y pone de manifiesto que un
porcentaje importante de los ataques que están ocurriendo hoy día
pasan totalmente desapercibidos. Tan importante es protegerse
como saber cuándo se está produciendo un ataque.
Un
7% de las empresas del sector financiero detectaron las pruebas
de intrusión a las que estaban siendo sometidos por parte de HP,
seguidas de cerca por las compañías del sector telco (6%). El
gobierno y la industria, con un 4% y un 3% respectivamente,
fueron los sectores que menos nivel de detección de las pruebas
registraron.
La
vulneración de todos estos sistemas por un ataque real podría
provocar daños importantes a las empresas con repercusiones
económicas, pérdida de imagen, de confianza de los clientes,
etc. Algunos de estos daños están relacionados con la generación
de facturas falsas, transferencias, robos de bases de datos de
clientes o proveedores, envío de correos falsos o control del
sistema de gestión de una compañía, entre otros.La seguridad
es un proceso global.
HP considera que es preciso que las empresas españolas amplíen
la conciencia sobre la importancia de la seguridad y que tomen
medidas sistemáticas, no únicamente medidas puntuales. La
seguridad es un proceso, no un producto.
Para HP una parte fundamental de la estrategia de seguridad es
el diseño de unos planes de contingencia que ayuden a las
empresas a recuperarse de posibles desastres e incidentes de
seguridad. Estos planes de contingencia aseguran la continuidad
del negocio (Business Continuity) ante cualquier problema grave.
Del mismo modo, las compañías deben tener en cuenta la alta
disponibilidad de los sistemas, que garantizan la reducción del
riesgo y la continuidad de las operaciones críticas para el
negocio ante incidentes de severidad alta.
En general, la falta de conciencia acerca de la importancia de
las políticas de seguridad es un serio problema en la Sociedad
de las Tecnologías de la Información que afecta a empresas de
todos los sectores, lo que significa que hay que reforzar las
estrategias de seguridad corporativa y protegerse adecuadamente
de ataques y vulnerabilidades.
Las recomendaciones de HP pasan por establecer una estrategia
global, como la que establece la norma ISO-17799,
que contemple medidas efectivas como el análisis de riesgos,
auditoría técnica para evaluar las vulnerabilidades y una
revisión continua de las políticas de seguridad.
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