Tras un año de investigaciones, un Comité
del Parlamento Europeo ha presentado sus conclusiones sobre el
sistema de espionaje electrónico Echelon. No obstante, no está
de más recordar que su existencia no ha sido admitida ni por
Estados Unidos, principal responsable, ni por el resto de
países que lo apoyan: Canadá, Reino Unido, Australia y Nueva
Zelanda. Aunque, como informábamos hace unos días, la
especulación más reciente sobre su existencia se planteó a
finales del mes de junio pasado cuando el presidente
norteamericano George Bush ofreció
a España, para favorecer la lucha antiterrorista, los servicios
de inteligencia de su país.
Si ya en septiembre de 1998 el Parlamento
Europeo aprobó una resolución muy superficial sobre Echelon,
ahora una Comisión especializada ha desarrollado un informe de
113 páginas mucho más completo que los anteriores y cuya
discusión parlamentaria, prevista para el mes de septiembre,
fue aprobada por 27 votos, 5 en contra y 2 abstenciones. En
resumen, el informe recoge unas disposiciones que aseguran que
Echelon atenta contra los derechos humanos, las leyes de
privacidad y la soberanía de ciudadanos y países de la UE.
Además, los parlamentarios opinan que si en principio Echelon
nació para interceptar en las telecomunicaciones civiles alguna
información sobre terrorismo y narcotráfico, ahora va mucho
más encaminado al espionaje industrial entre potencias de uno y
otro lado del Atlántico favoreciendo, por supuesto, a las
organizaciones de los países aliados a Echelon.
Por último, la resolución recomienda que
los ciudadanos europeos implanten en sus sistemas informáticos
una eficaz protección contra todas las formas de espionaje de
sus comunicaciones, preferiblemente utilizando sistemas de
encriptación europeos.
Este informe también recoge la opinión del
parlamentario italiano Maurizio Turco, que critica el escrito de
la UE al no acusar a Holanda, Alemania y Francia de utilizar
sistemas de espionaje muy similares para controlar las
comunicaciones electrónicas de sus ciudadanos.
De momento, habrá que esperar hasta
septiembre para ver como continúa el culebrón Echelon, que no
ha hecho más que empezar.