|
Jon
Lech Johansen tenía sólo 15 años cuando escribió y difundió
en Internet un programa gratuito que desprotegía el código de
seguridad de los DVDs, un hecho que lo convirtió en la
pesadilla de Hollywood, que insistió en que la encriptación de
las películas en DVD era prácticamente inquebrantable, y en un
héroe para la comunidad hacker.
Ahora,
tres años más tarde, se enfrenta a las estrictas leyes
noruegas por piratería informática y hacking en un proceso que
comenzó ayer lunes en Oslo y que se espera dure 5 días.
El
programa que Johansen desarrolló, conocido como DeCSS
y del que sólo en los tres primeros meses se descargaron 5.000
copias, es sólo uno de los muchos que se encuentran disponibles
fácilmente a través de Internet, o incluso comprar a través
de una empresa americana, para romper los códigos de seguridad
de los DVDs.
Si
bien en un primer momento no se levantaron cargos con el joven
al carecer Noruega de leyes que contemplaran el hecho de romper
la seguridad destinada a proteger la propiedad intelectual, más
tarde, unos estudios cinematográficos demandaron a un gran número
de sites desde los cuales de difundió el programa.
Más
tarde, la Motion Picture Association of America (MPAA) solicitó
a abogados noruegos que presentaran una acusación contra
Johansen bajo una ley originalmente elaborada para impedir que
intrusos informáticos accedieran a sistemas bajo los que se
almacenaba información sensible.
A
pesar de que este caso se convierte en una batalla más en la
guerra emprendida entre las compañías discográficas y
cinematográficas contra la piratería, Johansen está apoyado
por grupos defensores de la libertad de expresión, que
consideran que programar software es un ejercicio de libertad
intelectual. Concretamente, la organización californiana
Electronic Frontier Foundation, entiende que se está
distorsionando intencionadamente una ley enfocada a perseguir
actividades criminales más serías, como acceder a los sistemas
informáticos de los bancos.
En
cualquier caso, el joven se declara inocente alegando que su única
intención fue la de poder visualizar DVDs de su propiedad en su
PC bajo Linux, un sistema para el que todavía no existe un
programa comercial para tal efecto.
Ya
veremos si esta alegación convence a los tribunales.
|