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Seguro que los americanos ni se lo esperaban, más aún cuando
el país está sufriendo una de las mayores crisis energéticas
desde la Segunda Guerra Mundial. Este nuevo ataque a uno de los
sistemas considerados vitales para el correcto funcionamiento de
un país, queda recogido en un informe confidencial llegado a
manos del periódico The Times.
Esta vez el objetivo ha sido el sistema informático del
proveedor de electricidad California Independent System Operator
(Cal-ISO). Durante alrededor de 17 días, se produjeron fallos
en el sistema que el operador utiliza para supervisar la red de
transmisión masiva de electricidad.
James Sample, especialista en seguridad informática de Cal-ISO
y autor del informe afirma que el origen del ataque se remonta
al día 25 de abril de este año, pero su descubrimiento no se
efectuó hasta el pasado 11 de mayo. Señala además, que el
ataque principal provenía de la provincia Guandalong en China y
se realizó a través de la red China Telecom. Otros accesos se
habrían realizado desde servidores de Internet en Santa Clara
(California) y Tulsa (Oklahoma) aunque no podría asegurar con
total certeza la procedencia de los piratas. Es más, el hacker
podría ser incluso un americano que se hiciera pasar por
oriental con el fin de culpar al país chino de un nuevo ataque
fruto de la famosa ciberbatalla
USA-China.
A partir del conocimiento del ataque surgen voces
contradictorias señalando el alcance de los daños. Por un
lado, oficiales de Cal-ISO han dicho que la red no estaba
amenazada y que habían tomado las medidas oportunas, pero, por
otro lado, otras voces comentan que los hackers llegaron a
conseguir el acceso a las partes claves del sistema y que
podrían haber interrumpido el flujo de electricidad en todo el
estado.
Los investigadores descubrieron que los hackers centraron sus
ataques en partes del sistema informático que están en
construcción y que al parecer no están protegidos por una
solución cortafuegos que limita el acceso a éstas sólo a
usuarios autorizados.
Sample, minimizó el potencial sabotaje y dijo que el ataque
era "algo que ya había sido previsto". Pero esta vaga
respuesta no deja satisfechos a los legisladores del estado:
Debra Bowen, miembro del Comité de Energía comentó que era
realmente asombroso que hubieran PC's sin cortafuegos, que este
fallo de seguridad se tardara tanto tiempo en descubrir y que,
el hecho de que la compañía no emitiese comunicado oficial
alguno al respecto, añade escepticismo al suceso".
Muchas preguntas quedan sin resolver en este contencioso.
Quizá el ataque sólo ha servido para hacer saltar los resortes
de una poderosa compañía vital para el suministro de la
corriente eléctrica en un estado tan poderoso como es
California o realmente se trate de un ataque de grandes
dimensiones que deja en evidencia los frágiles métodos de
seguridad informáticos empleados por importantes compañías. |