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Miles de clientes de varios bancos del área
de Washington (EEUU) han visto como sus entidades bancarias les
informaban de la posibilidad de que sus datos personales,
números de tarjetas Visa, fecha de vencimiento, números de
teléfono y direcciones estén en manos de terceras personas.
Las medidas han sido drásticas. Para impedir cualquier tipo de
acción fraudulenta se han suprimido todas las tarjetas
supuestamente comprometidas y ya se han reeditado otras nuevas.
Todo comenzó hace unas semanas cuando Riggs
Bank envió cartas a unos 3.000 usuarios informándoles que la
base de datos on-line de un comerciante local que contenía sus
números de tarjetas de débito había sido pirateada con el
consecuente riesgo que esto supone. Después de esto, otros
bancos de la zona comenzaron a tomar la misma medida informando
a sus clientes de la situación.
Visa no ha querido revelar el nombre del
comerciante involucrado y, además, esta última tampoco ha
declarado si los datos que el hacker intervino los tomó
directamente del sistema del comerciante o de las compañías
intermediarias que procesan pagos electrónicos entre los
minoristas en línea y Visa.
Ante un incidente de tal magnitud, la
compañía líder en pagos electrónicos Visa publicó un
comunicado en el que reconocía que los datos de los titulares
habían sido sustraídos por terceros e indicaba a los bancos
del área comprometida a que tomaran las medidas adecuadas para
proteger a sus usuarios.
Paradójicamente y buscando evitar este tipo
de situaciones Visa, que muestra una constante preocupación por
mejorar los sistemas de seguridad de sus tarjetas, anunciaba
hace unos días su nuevo sistema de autenticación para las
transacciones on-line conocido como "Visa Authenticated
Payment", que ha sido diseñado para ayudar a los
comerciantes a que verifiquen las identidades de los compradores
electrónicos. |