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Microsoft
informaba ayer de la existencia de una grave vulnerabilidad en
su popular programa de edición de texto, Word, que permitiría
a un atacante robar archivos sensibles almacenados en los
equipos.
La
explotación del fallo, descubierto Alex Gantman de la compañía
de telefonía móvil - Qualcomm -, puede realizarse mediante la
inserción de un documento con la petición de que se revise y
se devuelva al remitente, una forma habitual de trabajo en las
empresas. Cuando ocurre la operación, el documento vuelve con
el archivo extraído de manera ilegal.
Microsoft
señaló que las fuentes potenciales de robo son los archivos
referidos a contratos legales, pagos de nóminas y mensajes
electrónicos, si bien, el ladrón tiene que saber exactamente
cuál es el documento y de dónde robarlo, y admitió que muchos
de los posibles objetivos, como e-mails o direcciones, están
casi siempre en archivos predecibles.
Aunque
todavía el gigante informático no ha dado con una solución
que beneficie a todos sus clientes, la empresa aconseja a los
usuarios buscar códigos ocultos en todos los documentos que
abran. En Microsoft Word 2002, la última versión del
procesador de texto, puede llevarse a cabo esta comprobación
mediante la selección de la opción Herramientas - Opciones -
Ver - Códigos de Campo.
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