|
La última normativa que en Estados Unidos pretende incrementar la seguridad informática, nueva mentalidad imperante después del 11 de septiembre de 2001, parece que comienzan a ir acompañada de medidas coherentes tales como aumentar el presupuesto para que en universidades y en grupos científicos se puedan desarrollar herramientas que protejan a los usuarios de los delincuentes de la Red.
El Senado aprobó el pasado jueves la ley que proveerá 800 millones de dólares para la educación y la investigación científica, buscando subsanar con la creación de nuevas soluciones y productos, la debilidad de empresas y usuarios a la hora de protegerse contra el
ciberterrorismo.
El presidente del Comité de Ciencia de la Cámara, Sherwood Boehlert apuntó algo que ya nadie se atreve a dudar: "Un ataque pirata podría cortar la electricidad, bloquear los sistemas de agua y desechos, dañar las instituciones financieras y las comunicaciones".
Es necesario asegurar una base desde la educación para poder disponer de conocimientos y personal capacitado que permitan hacer frente a críticas situaciones como las que consiguen generar los crackers informáticos, hackers "malos" sin
ninguna duda.
Si bien la estricta reglamentación de EE.UU no permite por el momento la existencia de las controvertidas y emergentes
"hackeracademias", al menos el Gobierno parece ser consciente de la necesidad de incrementar becas y ayudas para la Fundación Nacional de Ciencia y para el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología.
El presidente de la Asociación de Información y Tecnología de América, Harris Miller, señaló lo fundamental que resulta la base legal para desarrollar un fundamento sólido en la seguridad de la información y que comienza en las universidades y grupos científicos.
Los expertos prevén que los ataques cibernéticos se recrudecerán en el futuro.
Quizá por ello suena sumamente lógico lo declarado por la CIA el año pasado, cuando aseguró tener conocimiento de que en tres países, Estados Unidos, China y Rusia, se estaban entrenando soldados para atacar y defender objetivos a través de Internet.
|