| Toda
medida preventiva es poca ya que los puntos débiles de la
seguridad ponen a disposición del más osado información de
todo tipo, detallada y confidencial. No se ponen en entredicho
sólo los datos privados de un particular, sino que puede
peligrar la integridad de todo un país, y es que, como ha
confirmado la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), en los
últimos tres años han sido más de 1.300 ataques piratas los
sufridos por los sistemas del Pentágono procedentes en su
mayoría de hackers rusos.
Este dato ha obligado a diplomáticos
norteamericanos ha presentar una protesta formal ante el
gobierno ruso, cuya respuesta ha sido que las direcciones
mencionadas como autoras de los ataques estuvieron inactivas
durante esos años. El peligro de estos ataques, a los que han
denominado "Moonlight Maze", radica en el hecho de que
se desconoce con exactitud el tipo de información robada así
como los autores.
Ante el volumen indiscriminado de ataques y
que los sistemas empleados son cada vez más sofisticados, el
FBI ha decidido modernizar sus métodos de lucha contra los
hackers hasta el extremo de crear una compañía fantasma,
Invita Security Corp., totalmente equipada a excepción de que
carece de clientes con el fin de atrapar a dos jóvenes piratas
rusos sospechosos de haber asaltado varias compañías
americanas. Agentes del FBI se hicieron pasar por empleados de
esta compañía y les invitaron a demostrar sus habilidades con
una promesa de contrato que por supuesto era falsa.
Mientras los piratas realizaban sus ataques,
el FBI utilizaba técnicas de rastreo informático para acceder
a los PC's de los jóvenes y, a partir de ahí, acceder a
archivos con información de mucha utilidad. Ahora, se cuestiona
la legalidad de los métodos empleados por la agencia americana
para atrapar a estos piratas ya que infringen completamente las
leyes de privacidad.
Expertos en seguridad ven en este caso una
clara muestra de como ha evolucionado la capacidad del FBI para
combatir el delito informático.
|