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Un
grupo que promueve el software de código libre y ayuda a las
organizaciones para que comprendan y mejoren la seguridad de sus
aplicaciones y servicios web, el "Open Web Application
Security Project" (OWASP), ha publicado un decálogo con
las diez principales vulnerabilidades que se encuentran en
Internet, según publica Europa Press.
El
OWASP intenta enfatizar que la seguridad en Internet no depende
exclusivamente de la seguridad de las redes, sino de las propias
aplicaciones. Así, asegura que las vulnerabilidades son
sorprendentemente comunes y pueden ser explotadas por atacantes
no sofisticados con herramientas fácilmente disponibles, por lo
que pide a administraciones e industria que adopten medidas.
"Cuando
una organización desarrolla una aplicación web, invita al
mundo a que le mande peticiones HTTP. Los ataques camuflados
tras estas peticiones superan cortafuegos, filtros, SSL y demás
porque están dentro de las solicitudes legales de HTTP",
aseguró el grupo en un comunicado. "Por ese motivo, el código
de las aplicaciones web es arte del perímetro de seguridad y no
puede ser ignorado", añadió.
La
lista de vulnerabilidades disponible desde el site www.owasp.org,
comprende los parámetros incorrectos, es decir, cuando la
información de peticiones web no está validada antes de ser
utilizada por una aplicación web. Así los atacantes pueden
utilizar estos fallos para atacar componentes traseros a través
de aplicaciones web.
La
superación del control de acceso es otro de los fallos más
localizados. Las restricciones sobre las que usuarios
autorizados pueden hacer no están suficientemente impuestas, lo
que permite que otros usuarios accedan a cuentas ajenas, vean
carpetas personales o usen funciones no autorizadas.
Otra
de las vulnerabilidades más frecuentes es la ruptura en la
gestión de sesiones y cuentas, lo que supone que los piratas
pueden acceder a contraseñas, claves, cookies de sesión y
otras que permiten la suplantación de identidad.
Por
otro lado, las aplicaciones web utilizan funciones de criptografía
para proteger información y credenciales. Estas y el código
que las integra parecen ser difíciles de codificar
correctamente, con el consiguiente riesgo para la seguridad de
las comunicaciones.
Asimismo,
entre las demás vulnerabilidades figuran la configuración errónea
de servidores web y de aplicaciones, los desbordamientos de búfer
y fallos en la administración remota.
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