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Fbound.C, el gusano de correo electrónico que
ayer, día en el que teníamos noticia de su aparición, la
mayoría de los expertos calificaban de riesgo medio-bajo, se
sigue manteniendo en un ranking de peligrosidad moderada, no ha
activado carga conocida con graves efectos destructivos, pero su
difusión y propagación está resultando ¡masiva!.
Dado el año tranquilo en cuanto a plagas víricas que
vivimos hasta el momento, Fbound.C se ha convertido en la
infección que más víctimas está generando el 2002. Algo
prácticamente inexplicable, ya que que no se trata de un e-mail
cuyo asunto nos haga difícil resistirnos a abrir el mensaje.
No apela a ningún gancho psicológico ni contiene cebos
sexuales o de otro tipo. Quizá éste sea el secreto: no tener
idea en absoluto de qué puede tratarse, hace que sea imposible
para un internauta curioso no averiguar de qué se trata.
El aspecto que muestra el mensaje electrónico es:
Asunto: "Important" o un texto en japonés
Cuerpo de texto: vacío
Adjunto: patch.exe
Seguro que los habitantes del país nipón no eran
conscientes de lo mucho que podía interesar un texto en su
idioma a través de Internet.
Japón y los países asiáticos son los más afectados hasta
el momento por este gusano de correo masivo, seguidos ya muy de
cerca por EE.EE y Europa.
Symantec predecía estos días la inminente llegada de un
virus "serio" de alcance mundial. Si repasamos la
historia, encontramos que tradicionalmente en marzo o en abril
irrumpe en el mundo de los virus informáticos un nuevo ingenio
maligno de gran magnitud y graves consecuencias.
Fbound.C no parece que pueda convertirse en el protagonista
de
este anuncio de Symantec, debido a su casi inexistente carga
destructiva, pero el caso es que no deja de difundirse
velozmente.
Ya muchos expertos y por supuesto los usuarios, han reparado
en la época de calma que venimos disfrutando en los últimos
meses respecto a infecciones víricas. ¿Será la calma que
precede a la tempestad?
Lo que queda claro es que los riesgos de difusión masiva de
un código maligno son altísimos, dado lo tendentes que somos a
dejarnos llevar por el doble clic del ratón sobre adjuntos a e-mails.
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