Si hablamos de psicología en cuanto
a la difusión de virus, la tecnica de Ingeniería Social ha
dado otra vuelta de tuerca y ha hecho saltar a la palestra un
troyano, SubSeven.
A las pocas horas de la ejecución en EEUU de Timothy McVeigh,
condenado a muerte por el asesinato de 168 personas hace seis
años en Oklahoma (Estados Unidos) mediante una bomba, comenzaba
a circular por Internet una noticia que comunicaba que desde
cierta web se podía descargar un archivo que supuestamente
contenía el vídeo de la muerte de este reo.
No se sabe con seguridad el número de PC's afectados por
SubSeven, pero se estima que la infección no ha debido ser muy
extensa ya que el archivo estuvo en circulación pocas horas y,
dado que SubSeven es un troyano conocido desde hace tiempo, es
detectado por las principales soluciones anti-virus.
Las características de este troyano configuran una nueva
generación de ataques contra la seguridad informática. Chris
Ruland, portavoz de Internet Security System, aseguró que:
" estamos presenciando el inicio de la convergencia de
muchas amenazas diferentes, como DDoS, virus y puertas
traseras".
SubSeven también conocido como Backdoor-G surgió hace dos
años de la mano del craker Mobman con el fin de que un atacante
pueda realizar en el equipo infectado acciones como: ejecutar
comandos, abrir servidores FTP, identificar contraseñas,
modificar los registros del sistema, cambiar o borrar archivos,
enviar e-mails, capturar el tráfico de red, etc.
Este gusano puede instalarse en un equipo sin el conocimiento
del usuario. Según Steve Gottwall, director de marketing de
producto de la firma F-Secure el peligro de los caballos
"troyanos" radica en " que se pueden instalar en
un sistema sin que se sepa que están ahí, y el hacker tiene
tal control que puede encender el micrófono y la videocámara
del ordenador y ver y escuchar al usuario".
Los piratas informáticos diseñan cada día gusanos más
"inteligentes" y destructivos que son capaces de
introducirse en el interior de los sistemas sin que los usuarios
se den cuenta, produciendo de esta manera una mayor sensación
de inseguridad.
Esta nueva noticia de amenazas en Internet nos demuestra que
los hackers no se detienen en su afán saboteador incluso ni
ante el dudoso gusto de ofrecer imágenes de ejecuciones reales.