Los "barcos" que han sufrido el asalto de los piratas -posiblemente sin parche en el ojo ni pata de palo pero de tan dudosas intenciones como los ataviados de esta manera -han sido prioritariamente sites de carácter institucional: webs de tribunales de justicia, universidades y gobiernos de diversas nacionalidades como son China, Gran Bretaña, Méjico y varios países centroamericanos.
La policía fiscal italiana ha identificado a seis jóvenes estudiantes, algunos de ellos menores, con edades comprendidas entre los 15 y los 23 años, a los que acusa de atacar las páginas web oficiales de 62 países, entre las que se encontrarían las del Pentágono, la
NASA y la Casa Blanca, bombardeadas estas últimas por múltiples mensajes anti-globalización durante la última cumbre del G-8 celebrada en Génova en Julio pasado.
En Italia, los piratas informáticos fijaron como principales objetivos de abordaje las web del Senado, Ministerios de Defensa y Sanidad, principales partidos políticos y la RAI o televisión pública italiana.
Los cargos presentados por el fiscal italiano de Rávena, Gianluca Chiaponi, fruto del trabajo de varios meses de un grupo especial de investigación, son los de "agresión a sistemas informáticos", lo que podría suponer una pena de hasta tres años de cárcel para los hackers acusados, que conforman el grupo
"Hi-Tech Hate".
Quizá esta pena podría ser suspendida por los jueces dado que los jóvenes "sobradamente piratas" no tienen antecedentes, y considerando también que sus intenciones, más que malévolas, parecían ir por el lado de la protesta ante el encuentro en julio de 2.001 de los Ocho Grandes en Génova.
|