| Un
hacker ha sido el culpable del escándalo por el que atraviesa
el portal de Internet eFront, al haber publicado en la Red una
serie de comprometedoras conversaciones del presidente de la
firma, Sam Jain, con otros directivos de la misma. El pirata,
que consiguió tener acceso al equipo informático del
presidente, logró interceptar cientos de comunicaciones entre
Jain y sus principales ejecutivos, que distribuyó en varias
páginas de la Red y foros de discusión.
Los directivos utilizaron para el intercambio de esta
información el sistema de mensajería instantánea ICQ, tal y
como demuestra la información contenida en los "logs"
de las conversaciones, archivos donde se registra la
información y otros datos técnicos. Pero más allá del
"descuido" de estos hombres de negocio al intercambiar
información sensible por medio de este sistema, lo grave del
caso es la materia de sus conversaciones en sí, que no dejan en
muy bien lugar ni a la firma ni a sus métodos de trabajo.
Los mensajes incluyen duros calificativos para empleados,
proveedores, sitios afiliados, socios..., abordando además con
gran crudeza cuestiones corporativas de alto nivel que incluso
podrían acabar en los tribunales, ya que algunas de las firmas
aludidas en las conversaciones quizá emprendan acciones legales
en contra del portal. Lo que ahora está por ver es si los
mensajes ICQ se podrían utilizar como prueba válida en un
juicio, ya que han sido obtenidos de forma ilegal. |