|
A un mes escaso de que un juez dicte
sentencia sobre la actuación del hacker neozelandés Andrew
Garrett las opiniones de los miembros del jurado se encuentran
divididas. Algo lógico si se parte de la base de que en Nueva
Zelanda no existe ninguna ley que regule la privacidad de los
datos personales que circulan por la Red.
Entre los delitos de Garrett se encuentra el
uso del troyano Back Orifice para acceder a contraseñas
secretas de acceso a Internet de usuarios del servidor Xtra. Y
lo tiene un poco complicado porque hasta ahora los tribunales de
Nueva Zelanda han sido un poco severos. Por poner un ejemplo en
julio de 1999 condenaron a Borislav Misic a 12 meses de prisión
por fraude en dos cuentas e intento de falsificación.
Pero estos días hay otra sentencia que está
dando de que hablar. Nos referimos a la que afecta al hacker
inglés que consiguió bloquear el acceso al único proveedor de
Internet de todos los habitantes de los Emiratos Árabes Unidos.
El abogado del joven apelará la sentencia en caso de que a su
defendido se le obligue a pagar la multa de 900.000 dólares,
alegando que su cliente está siendo un "chivo
expiatorio" de la mala seguridad del proveedor árabe de
conexión a Internet. A esto se le une el hecho de que los
Emiratos no tengan una legislación sobre delitos informáticos.
Curiosa sentencia si se tiene en cuenta la que se le impuso hace
unos días a Curador
también en la Corte británica.
Pero aunque los piratas cada vez tienen menos
posibilidades de evitar su detención, ellos siguen haciendo de
las suyas. Hagamos un merecido repaso a algunas de las noticias
de ataques informáticos que se han conocido en los últimos
días. Empecemos por la introducción en Internet de manos de un
pirata de un programa que se ha considerado una auténtica
máquina de hacer tarjetas de crédito azules falsas, según ha
informado el diario Le Monde du Renseignement. Un informático
que ha estudiado el programa ha declarado que cualquier experto
de nivel medio puede controlar lo esencial de los procesos de
fabricación de este tipo de tarjetas.
Otro ataque más curioso si cabe fue el que
sufrió la web del Instituto SANS, uno de los más reconocidos y
prestigiosos centros de investigación que además imparte
cursos sobre seguridad informática, por parte del pirata
informático Fluffi Bunni. Además, se ha dado a conocer la
cifra de ataques que ha producido el grupo World of Hell en tan
sólo un minuto: la nada despreciable cifra de 679 webs. En
concreto, RaFa, uno de los miembros del grupo, parece ser el
responsable directo de estos ataques.
Y también esta semana, el equipo Benetton
Formula One declaraba que un hacker le había robado
información confidencial durante el pasado año del coche de la
temporada lo que, según declaraciones de la empresa, llevó al
equipo de diseñadores a variar ligeramente algunos aspectos de
éste. Aunque algunos han querido echar la culpa a este ataque
del mal funcionamiento de la escudería este año, Jean-Jacques
His, director técnico de Renault, a quien pertenece Benetton,
ha dejado claro que el pirateo sólo pudo poner en conocimiento
de la competencia un 1% de todo el trabajo. Asimismo, His dejó
claro que este año el diseño es un secreto mucho mejor
guardado.
Pero no todos los delitos informáticos
vienen de mano de expertos hackers. Los numerosos despidos que
se han llevado a cabo en el sector de las Tecnologías de la
Información ha traído consigo una ola de ataques de
ex-empleados contra los sistemas de sus ex-empresas. De hecho el
"hacking interno", como se ha venido a llamar a esta
actividad, representa según el FBI casi el 80% de la
criminalidad informática.
En fin, está demostrado que cada vez es más
difícil hacerla y que no te pillen pero ¿no subirá este reto
los niveles de adrenalina de los hackers más avispados? |