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Cansados quizá de demostrar sus habilidades vulnerando los
sistemas informáticos de organismos gubernamentales o de
grandes compañías, los piratas han encontrado un nuevo
objetivo sobre el que lanzar sus malévolos ataques: los equipos
de los usuarios domésticos.
Y es que, desde los atentados del 11 de septiembre del pasado
año en EEUU, los responsables de seguridad de importantes
sistemas no se lo han puesto demasiado fácil ya que mejoraron
las medidas de protección para hacer frente a todo tipo de
amenaza. Un inconveniente que no ha preocupado en absoluto a
estos osados jóvenes que han encontrado rápidamente un
sustituto donde centrar su atención.
Si por un lado las empresas mejoraban su seguridad, por otro,
y gracias a mejoras tecnológicas como las líneas de alta
velocidad, aumentaba el número de usuarios domésticos que se
conectan a Internet, un medio que ha demostrado se bastante
eficaz a la hora de difundir virus o llevar a cabo otros tipos
de ataques. Estos usuarios a diferencia de las empresas,
generalmente carecen de políticas de seguridad, están menos
alerta a los ataques en Internet y son más proclives a abrir
correos no solicitados que pueden contener códigos
maliciosos.
Sus equipos domésticos le sirven al atacante no sólo para
destruir sus datos o como ventana desde donde espiar las
actividades del usuario; muchas veces, son la plataforma
perfecta para lanzar ataques a otros sistemas.
Dado que el número de internautas se incrementa de manera
constante, muchos gobiernos comienzan a llevar a cabo campañas
con el fin de educar a los usuarios domésticos a proteger sus
equipos. No obstante, según los expertos un usuario que siga
los siguientes consejos podrá salvaguardar la integridad de su
sistema: instalar un firewall que nos proteja frente a
intrusiones, instalar y mantener actualizada una solución anti-virus,
implantar los parches que corrigen los fallos detectados en los
programas, evitar conexiones a la Red durante largos periodos de
tiempo si no es estrictamente necesario y, utilizar programas de
correo que no sean los habituales y que tanto le gustan utilizar
a los autores de virus para difundir sus códigos maliciosos.
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