| Que a
las agencias estatales de los Estados Unidos les gusta
"husmear" en las comunicaciones vía Internet del
mundo entero es ya sabido, como lo demuestra el polémico
programa Carnívoro del FBI, que rastrea en los correos de
buzones privados. Ahora, el semanario alemán "Spiegel"
ha dado a conocer que el Ministerio de Relaciones Exteriores y
el Ejército de Alemania decidieron dejar de utilizar software
de la empresa Microsoft por temor a ser espiados a través de
éste por los servicios secretos norteamericanos.
Al parecer, se sospecha que la Agencia Nacional de Seguridad
(NSA) de Estados Unidos contaba con una "puerta
trasera" en el software de la firma de Bill Gates que
podría dar la entrada al espionaje de los secretos mejor
guardados de Alemania. Esta supuesta complicidad entre la
empresa Microsoft y la agencia federal también ha provocado que
sean interrumpidos los servicios de videoconferencia con las
distintas embajadas alemanas en el exterior del país. Ya desde
mediados de los 90 se sospechaba la existencia de estas
"puertas traseras", contando siempre con los
desmentidos de Microsoft.
Pero los agentes secretos americanos no son los únicos que
espían, una importante compañía discográfica también lo
está haciendo, tal y como ha publicado 7am.com.news, contando
para ello con un software denominado Media Tracker. ¿Y a quién
espían? la respuesta en estos días es clara: a los usuarios de
Napster, el sistema de intercambio de archivos musicales más
popular que hoy vive sus horas más bajas, tras el mandato
judicial que le obligó a bloquear
las canciones protegidas por copyrigth. Se piensa que también
los usuarios de Gnutella, otro sistema similar pero no tan
polémico, están siendo también espiados.
Se especula con la posibilidad de que la relevante firma
discográfica y la Federation of the Fhonography Industry (IFPI)
inicie acciones legales contra algunos de los usuarios de los
servicios de intercambio, hecho que ya sucedió a mediados de
febrero en Bélgica, donde la policía del país entró en las
viviendas de varios internautas a instancias de la IFPI,
buscando pruebas de la violación del copyrigth. Ya en aquella
ocasión la entidad americana aseguró contar con un sistema de
rastreo. |