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Este es el décimo informe anual elaborado por el prestigioso laboratorio según el cual, el 91% de los encuestados afirman que los daños de los virus y los costos de recuperación han aumentado en relación con 2003. La encuesta abarcó 300 compañías y organizaciones gubernamentales de tamaño mediano y grande con la finalidad de averiguar el impacto de gusanos, virus informáticos y todo tipo de malware.
El estudio contó con el patrocinio de empresas líderes en seguridad informática como McAfee, Microsoft, Sophos, Grisoft Software, Trend Micro, Virus Bulletin, Fortinet, Eset y MIS Training Institute.
Uno de los hallazgos es que se detectaron 392 incidencias mensuales de virus por cada mil máquinas, lo que representa un 50% más que el año 2003. El número de infecciones también creció llegando a 116 por mes. De los 300 encuestados, 112 reportaron un desastre debido a virus en el año, frente a 92 en el año 2003. Se consideró "desastre" a la infección simultanea de 25 o más máquinas por el mismo virus.
"Este estudio demuestra que el problema de los códigos malignos ha empeorado aún cuando, 2004 ha sido un año sin grandes novedades en cuanto a virus informáticos como lo fue el 2003, en Agosto, con Blaster, Sobig y Nachi" dijo el Dr. Peter Tippett, Chief Technology Officer de Cybertrust.Además, el Dr. Tippett añadió que "Con 10 años de datos en la mano, podemos decir con tranquilidad que los productos típicos de defensa o las medidas reactivas no son suficientes para frenar esta escalada. Las compañías deben adoptar medidas proactivas para proteger su información con prácticas y políticas inteligentes.
Se ha demostrado que las organizaciones pueden reducir dramáticamente el daño producido por virus, troyanos y todo tipo de malware, aplicando prácticas y políticas comprobadas de seguridad, sin interferir en la productividad de los usuarios.
Muy significativo es el dato que también ha aumentado el tiempo y el costo de recuperación de cada desastre. Estos se han estimado en 7 días hombres y 130 mil dólares, lo cual representa un 25% más que en 2003..
Todo esto confirma una vez más que las técnicas y prácticas tradicionales están obsoletas. La computación hoy es móvil y plantea nuevos retos que la seguridad perimetral tradicional no es capaz de solucionar. La seguridad comenzará a mejorar cuando las organizaciones comprendan que hay que cambiar la seguridad reactiva por métodos y prácticas más proactivas, lo cual implica mucha más capacitación y nuevas políticas que se adecuen a los nuevos desafíos.
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