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Si algún delito en Internet queda impune, es cada vez más
probable que se deba sólo a la desidia de la empresa víctima
del ataque a la hora de denunciar el incidente. Según un
estudio elaborado a nivel internacional por la prestigiosa
consultoría KPMG, tan sólo un 17% de las compañías que han
sufrido ataques informáticos deciden emprender acciones legales
para esclarecer el asunto.
Según las conclusiones del informe esto se debe a la
desconfianza ante la normativa existente, a la generalizada
dificultad para encontrar pruebas fiables del sabotaje y por
supuesto a que los responsables de sistemas son reticentes a
admitir que su red es vulnerable, ya que esto implica reconocer
que no se ha adoptado una política de seguridad adecuada y
cierta negligencia a la hora de implementar herramientas de
seguridad contra atacantes internos o externos a la compañía.
En contra de lo que muchos puedan suponer, un gran número de
transgresiones proceden de los propios empleados, ya
desempleados o simplemente insatisfechos, según se desprende de
otro estudio publicado estos días por la firma de
investigación Digital Research.
En cualquier caso, la impunidad no es la situación a la que
se enfrenta el supuesto creador del famoso código maligno Kournikova,
uno de los virus más peligrosamente creativos y de mayor
difusión en los últimos meses, que ha utilizado el reclamo de
la ingeniería social, “sexual” en este caso, para favorecer
su propagación por el correo electrónico. El desarrollador del
código malicioso, apodado “OnTheFly”, confesó su autoría
del programa dañino a las autoridades holandesas, su país de
origen, lo que le costará hacer frente a cargos por difundir
información a través de los sistemas con clara intencionalidad
de producir daño.
Por su parte, "Mafiaboy",
famoso aficionado a lanzar ataques Denial of Service contra web
sites, que reconoció haber saboteado el pasado año páginas
como Amazon, Dell, eBay o Yahoo!, se muestra ahora muy
arrepentido, pero igualmente deberá enfrentarse al menos a dos
años de reformatorio. El adolescente de 16 años, cometió sus
principales fechorías a la temprana edad de 14 años y, según
su asistente social, toda su maldad consistió en no medir el
alcance y consecuencias de sus actos, algo en lo que parecen
incurrir muchos jovencitos hackers últimamente. Sin ir más
lejos, en opinión de la Guardia Civil española que ha dejado
en libertad al autor de los asaltos a las webs de la Moncloa,
casa de Gobierno en la capital española, a la Agencia
Tributaria o al diario ABC, este hacker “ha realizado sus
incursiones sin malicia”. El hecho es que por el momento el
hacker español Juan Pablo Corujo se encuentra en libertad sin
cargos.
Finalmente, otra es la suerte que corre el conocido hacker
israelí, “The Analyzer”, ya que el Departamento de Defensa
de Sistemas de Estados Unidos ha conmutado su pena de cárcel
por seis meses de servicios a la comunidad. Las transgresiones
cometidas por Analyser, Ehud Tenenbaum con 22 años en la
actualidad, tuvieron lugar en el 98 y llegaron a comprometer
seriamente los sistemas del Pentágono con riesgo incluso de
provocar una ciberguerra a gran escala. ¿También serían el
resultado de una ausencia de “mentalidad delictiva”, como
declara la Guardia Civil en el caso de Corujo?
No sabemos qué ocurrirá con "OnTheFly", que
aparentemente no podrá alegar ingenuidad en cuanto a las
consecuencias de su código destructivo Kournikova. Tal vez en
esta ocasión sí sea el vacío legal en esta materia, del que
se adolecen la mayoría de los estados en sus normativas, el que
salve de prisión a nuestro hacker. |