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Si la rapidez de propagación de Code
Red, que en unas horas infectó unos 250.000 servidores,
parecía ya muy exagerada, ahora se da a conocer un experimento
que demuestra que se podría crear un virus capaz de infectar un
millón de computadoras en tan sólo ocho minutos. Pero esto no
es todo, otro estudio, realizado a partir de este primero,
concluye que treinta segundos serían suficientes para infectar
toda la Red.
El primero de estos experimentos, que ha dado como resultado
la creación del gusano de laboratorio conocido como "Warhol",
ha sido realizado por Nicholas C Weaver, catedrático de la
Universidad de Berkeley, en California (EEUU), y gracias a él
se ha comprobado la facilidad con la que se podría diseñar un
gusano para que infectase el mayor número de PC´s en el menor
tiempo posible. En su ensayo, Weaver apunta que hay un factor
principal que limita la propagación de un virus: la capacidad
de encontrar e infectar nuevas víctimas. A este respecto, el
catedrático ha creado una simulación matemática de infección
cuyo resultado es cuanto menos alarmante. Según los datos, un
gusano perfeccionado sería capaz de infectar un millón de
computadoras vulnerables en tan sólo ocho minutos y habría que
tener en cuenta que un 99% de la infección se llevaría a cabo
en seis minutos y medio.
Para el autor del virus de laboratorio, el problema más
difícil que habría que solucionar es el número de PC´s
iniciales necesarios para comenzar la infección, algo que se
solucionará con una "hitlist" o lista de al menos mil
máquinas vulnerables que gocen de un acceso rápido a la Red.
La lista se le incluiría al gusano original y luego cada una de
las mil víctimas seguiría buscando y atacando otros equipos,
dividiendo sus propias listas de manera coordinada. Siguiendo
esta rutina los cálculos sobre el papel no engañan: en menos
de un minuto se podrían infectar los mil primeros equipos.
Una vez cumplida la primera fase, los gusanos podrían
cambiar su mecanismo a otro más optimizado especialmente
diseñado para acelerar aún más la proporción de infecciones.
A partir de ese momento, cada código malicioso toma al azar una
secuencia en común de todas las posibles direcciones IP de sus
"blancos potenciales". El resultado: cada equipo
infectado puede reproducirse, con muy poco esfuerzo y de forma
coordinada, a otros miles de PC´s.
Weaver también afirma en su estudio que hay tres
vulnerabilidades de productos o servicios on-line que se
podrían aprovechar para empezar la infección: ISS de
Microsoft, el programa Exchange de la misma compañía y los
servicios de mensajería instantánea tipo Messenger, AOL e ICQ,
por ejemplo. De todos ellos, el más vulnerable, como lo ha
demostrado la acción de Code Red, sería ISS.
El análisis de Weaver se ha visto ampliado por otros tres
investigadores de Silicon Defense, Stuart Staniford, Gary Grim y
Roelof Jonkman, que han demostrado que variando una parte de la
estrategia del virus Warhol se podría conseguir que un millón
de servidores vulnerables se infectaran en tan sólo treinta
segundos. Para demostrarlo han creado, una vez más de manera
hipotética, un virus al que han llamado "Flash". Su
experimento se basa en obtener desde el principio la lista de
todos los servidores que tengan algún tipo de vulnerabilidad
que explotar, puesto que son unos doce millones los servidores
que se encuentran enganchados a Internet, el volumen sin
comprimir de esa lista sería de unos 48 MB. Pues bien, la
primera copia del virus se programaría para que dividiera esa
lista en bloques y encontrase e infectase al primero de cada
bloque o incluso se podría hacer que eligiese los servidores
que trabajan con banda ancha. Posteriormente las copias del
gusano repetirán la misma acción que el original pero
continuando con las siguientes direcciones de la lista. Así se
conseguiría una infección en cadena que podría llegar a sumar
un millón de víctimas en tan sólo treinta segundos.
En cuanto a la necesidad de dar a conocer a la opinión
pública este tipo de experimentos, los expertos en seguridad
informática se encuentran divididos. Unos opinan que conviene
alertar a la población internauta, mientras otros piensan que
es mejor no dar ideas a las mentes perversas que pululan por la
Red. |