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Si la semana pasada, los usuarios Hotmail
se sobresaltaban con la noticia de que Code Red había infectado
algunos servidores de su proveedor de correo electrónico, ahora
la sorpresa va más allá. Root-Core, un grupo de piratas, ha
descubierto y posteriormente publicado en su site un grave fallo
de seguridad que permite a terceros acceder a las cuentas de
correo privadas de otros usuarios. Una noticia que no sorprende
mucho puesto que la inseguridad de Hotmail vendría, sin duda,
motivada por la tecnología de seguridad en la que se basa, la
conocida como Passport, que ha sido
duramente criticada por los expertos por la poca fiabilidad que
transmite.
Aunque este nuevo fallo se pueda considerar uno más dentro
de los servicios y productos de Microsoft, la situación es
bastante seria ya que el intruso sólo necesita poseer una
cuenta propia de correo en Hotmail y conocer el nombre o el
e-mail de la persona a la que se quiere espiar. Luego se inserta
una serie de comandos y, sin más, se accede a la cuenta del
usuario en cuestión. No obstante, no es tan sencillo como
parece puesto que el pirata debe conocer la fecha y hora exactas
a las que el mensaje que se quiere interceptar ha llegado al
servidor. El motivo: el agujero de seguridad sólo permite leer
mensajes específicos, no el acceso a toda la bandeja del
usuario espiado.
Pero para ayudar a los que quieran convertirse en cotillas on-line,
uno de los integrantes de este grupo hacker, a quien se le
atribuye el descubrimiento del fallo, ha desarrollado y
publicado en la página web del grupo una utilidad muy simple
que ayuda a realizar el ingreso en la cuenta a espiar y el
rastreo de los mensajes a velocidad de uno por segundo, lo que
facilita la tarea de espionaje en gran medida. Para poder
aprovechar la vulnerabilidad el pirata debe utilizar Internet
Explorer 5 o superior y, un apunte más, podrá visualizar
mensajes eliminados por el usuario hasta doce horas antes.
Microsoft, que según fuentes de Root-Core fue avisado del
agujero de seguridad hace tres días, todavía permitía ayer
aprovechar la vulnerabilidad para leer correos ajenos. La
compañía alega en su favor que si bien existe el fallo es muy
difícil explotarlo puesto que el espía debería conocer el
número de identificación del mensaje (de al menos diez
dígitos) que se genera en el momento en el que el e-mail llega
al servidor.
Pero ¿es que son los únicos que desconocen la utilidad
publicada por el grupo hacker? |