| Un
grupo de piratas atacaron la red de trabajo del proveedor de
servicios de Internet Earthlink la semana pasada, noticia que la
compañía no hizo pública hasta ayer, al no haberse visto
comprometida la seguridad de los datos de sus clientes. Según
declaró el vicepresidente de la firma, Dan Greenfield, el
principal sistema de seguridad permaneció intacto, aunque han
aparecido algunas informaciones contradictorias al respecto.
En este sentido, una fuente anónima envió un correo
electrónico a la web de noticias wired.com el miércoles pasado
alertando sobre este ataque. El e-mail, que puede haber sido
mandado por los mismos hackers, detallaba las áreas de la red
de trabajo en las que supuestamente penetraron los piratas y
relataba cómo una vez dentro del sistema, los intrusos crearon
una "puerta trasera" o agujero de seguridad que
permite eludir los controles normales de seguridad del sistema.
El correo constataba también que los atacantes ganaron el
acceso desde los servidores de desarrollo de Earthlink, donde la
compañía pone a prueba nuevos servicios y software.
Por su parte, la compañia de servicios ha asegurado que su
sistema está ahora plenamente asegurado, rechazando hacer
cualquier tipo de comentario sobre la puerta de acceso de los
hackers o sobre sus pretensiones. Hay quien piensa que el ataque
puede haber sido una forma de protesta contra un corte que
sufrió el servicio de la firma proveedora el último mes,
debido a problemas técnicos.
Otro hacker, esta vez plenamente identificado, ha sido
presentado en sociedad hoy. Se trata del ex-agente del FBI
Robert Phipip Hanssen, que ha saltado a la actualidad en los
últimos días por su pasado como presunto agente doble, que
colaboraba con los servicios de espionaje e inteligencia rusos.
Al parecer, Hanssen también hizo sus pinitos como pirata
informático a principios de los 90, "hackeando" el
sistema informático de los agentes de contrainteligencia rusa,
en el cuartel del FBI en Washington.
En su momento, el pirata comunicó a sus superiores el hecho,
que desvelaba una vulnerabilidad en el sistema de protección de
las redes del FBI. En la oficina federal nadie pensó en
castigar a Hanssen, ya que rápidamente se dispusieron a reparar
la brecha, sin pensar que la incursión podría ocultar algo
más, como años más tarde se ha demostrado: el doble agente
pasaba información a los rusos aprovechando su alto grado de
conocimientos informáticos. El FBI ha declinado hacer ningún
comentario al respecto. |