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Algunos grupos tecnológicos se han puesto de
acuerdo para prestar su colaboración a las autoridades
norteamericanas y colaborar con las fuerzas del orden en pro de
conseguir una mayor seguridad informática. No obstante, su
postura es clara, si bien participan facilitando información
confidencial sobre ataques cibernéticos, etc. no quieren que
los datos que entregen a las fuerzas de seguridad se den a
conocer a los medios de comunicación. En general, la posición
de la industria del ramo es definida por David Langstaff,
director ejecutivo de la empresa Veridian, quien ha afirmado que
no se pueden negar a ceder la información al gobierno cuando
las compañías del sector poseen el 95% de la estructura de
Internet y, de momento, no han desarrollado ninguna política
que incremente la seguridad de la Red.
Por otro lado, es una realidad bastante
evidente que esta guerra contra el terrorismo que ha desatado
EEUU es diferente. Los ataques no sólo pueden llegar por
tierra, mar y aire sino que ahora también se desarrollarán de
una manera electrónica. En concreto, se habla de las e-bombs o
bombas electrónicas que son "armas" que no causan
daños físicos pero pueden llegar a paralizar tecnológicamente
la economía de países enteros con las consecuencias
económicas que esto tendría.
El funcionamiento de las e-bombs es muy
sencillo. Éstas generan en la atmósfera una onda
electromagnética que consigue deshabilitar cualquier circuito o
aparato electrónico como PC´s, teléfonos, radios... Según
informa la publicación digital IBLNEWS.COM, el exceso de
energía que provoca el efecto electromagnético (EMP) actúa
como una antena que barre todo el entorno. Por poner un ejemplo,
una bomba de esta clase es un generador de fusión que se puede
construir con componentes eléctricos por unos 1.000 dólares.
Algunos expertos han afirmado que de
producirse un ataque con una de estas e-bombs a un nodo de
telecomunicaciones se produciría algo muy similar a la
explosión de un coche bomba. La situación es muy seria puesto
que el Pentágono no descarta que algunos grupos terroristas
posean este tipo de armas electrónicas.
Otra de las polémicas fomentadas con motivo
de los atentados en EEUU es la que se refiere a la utilidad y
legalidad de vigilar las comunicaciones por Internet en todos
los ámbitos (incluido el profesional). En principio, cada país
goza de su propia legislación, las leyes federales de EEUU
permiten que las empresas controlen las actividades de sus
empleados en Internet sean cual sean éstas y, por extensión,
también se consiente cualquier tipo de vigilancia on-line en el
intercambio de información y datos.
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ataque...
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