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Tras los atentados perpetrados el día 11 de septiembre en EEUU,
quedó en el mundo entero una sensación de inseguridad de gran
magnitud. Si el país más poderoso de la tierra había sido
dañado de tal manera ¿qué no pasaría en otro más modesto?
Los responsables de todas las naciones se percataron de la
enorme trascendencia que ha tomado la Red y del gran potencial
que ofrece a terroristas y demás delincuentes, que a través de
ella pueden actuar a sus anchas.
La necesidad de tipificar los ciberdelitos ha llevado a
muchos gobiernos ha reformar sus leyes con carácter de
urgencia. En la actualidad, la iniciativa parte del Consejo de
Europa quien ha propuesto la ratificación del primer tratado
internacional sobre cibercrimen que debe ser aprobado este
viernes tras la "Convención sobre Delincuencia
Cibernética" que tendrá lugar en Budapest (Hungría) y
contará con la asistencia del presidente de la Asamblea
Parlamentaria del Consejo de Europa y del secretario general de
la misma. También acudirán los ministros de Interior así como
autoridades judiciales de EEUU, Japón, Sudáfrica, Canadá y,
por supuesto, de la propia Unión Europea.
Al menos cinco países, de los cuales tres deben ser miembros
del Consejo de Europa, deben dar su visto bueno al tratado para
que entre en vigor. Desde el Consejo se estima que al menos
serán 30 los países que lo firmen, un gran logro si se tiene
en cuenta que muchos tratados son ratificados por 10 o 20
países solamente. El acuerdo supone una cooperación
internacional instantánea que resultará de gran utilidad para
atrapar a los delicuentes y terroristas que actúan en la Red.
Además, el documento deja vía libre a los países para que
puedan aumentar, si lo consideran necesario, las condenas en
casos de cibercrimen.
Pese a que cada vez es más generalizada la postura de
incrementar la legalidad en la Red, tipificar delitos on-line...,
en declaraciones a la agencia Reuters, un funcionario del
Consejo de Europa afirmó que todavía hay mucha gente que opina
que la delincuencia electrónica es una cuestión moral y no ven
el daño que puede causar tanto a los bienes materiales como a
la propia vida de las personas.
En fin, esperemos que cada vez sean menos los que consideren
los ciberdelitos como "cosa de críos, hackers y crackers".
Hoy en día, hay muchos casos que demuestran que esto no es
así.
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