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La empresa irlandesa que fuera líder en servicios de seguridad
en Internet, Baltimore Technologies Inc., se suma a la larga
lista de víctimas que se ha cobrado la Nueva Economía. Aunque
los principales analistas auguraban para este año un buen
porvenir a las empresas del continente europeo, que recogían
así el testigo de la cansada economía estadounidense, la
realidad ha desmentido cualquier afirmación y los economistas
ya prevén que la recuperación será muy lenta.
Baltimore era el año pasado una de las cien mayores empresas
de Reino Unido e Irlanda, todo hacía sospechar que su triunfo
en el mundo de Internet estaba más que asegurado. Pues bien,
ahora sus acciones han caído más de un 90% y a la compañía
no le queda otra opción que intentar evitar la bancarrota. Para
ello despedirá a unos 220 empleados, la mayoría de Reino
Unido, y venderá las filiales que no trabajan para su principal
línea de negocio de certificación digital y desarrollo de
medidas de seguridad para redes corporativas utilizando la
conocida infraestructura tecnológica de clave pública PKI. En
este sentido, el miércoles ya anunciaba que sacará a la venta
a la americana Content Technologies Holding Ltd., que compró el
otoño pasado por 1.000 millones de dólares y que ahora espera
vender por unos 80 millones. Varios son los posibles candidatos
a adquirir la filial, entre los nombres barajados se encuentran
empresas como Computer Associates International Inc., Microsoft
Corp y Checkpoint Software Technologies Ltd. Con estas medidas
Baltimore espera salvaguardar su salud financiera que en vez de
recuperarse no hace más que empeorar.
Si en el primer trimestre la compañía ya anunciaba elevadas
pérdidas, en el segundo éstas han ascendido hasta situarse en
la nada despreciable cantidad de 690 millones de dólares.
Fuentes de Baltimore culpan a la desaceleración económica y al
aumento de sus compras de estos pésimos resultados. Paul
Sanderes, primer ejecutivo de la firma, afirmaba que los
resultados no eran aceptables y las medidas que ha tomado la
compañía eran las más adecuadas para no tener que salir al
mercado en busca de financiación. Este año la empresa espera
ahorrar unos 110 millones de dólares para alcanzar un
equilibrio financiero deseado para mediados de 2002 y empezar a
disfrutar de los tan ansiados beneficios.
Los analistas ven con buenos ojos la vuelta de Baltimore a
sus negocios iniciales pero casi todos creen que se quedará sin
dinero a finales de este año. Por su parte, los inversores
están de acuerdo con las medidas de reestructuración que ha
decidido desarrollar la compañía.
Un caso más de una empresa que en poco tiempo subió muy
alto y que, sin darse cuenta, perdió las alas por el camino. |