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Más de un mes rastreando la Red y los
investigadores no son capaces de dar con la tan comentada y
elevada fortuna del presunto autor de los atentados del día 11
de septiembre contra EEUU, Osama Bin Laden. El porqué es
sencillo, el saudí podría estar utilizando "Promis",
un software norteamericano del que hasta la fecha se sabía más
bien poco.
Promis fue diseñado por la compañía Inslaw
Inc. en los años 80 y financiado con fondos de las agencias de
seguridad del gobierno americano. Una vez que se concluyó su
desarrollo, la CIA, el FBI y otros servicios de inteligencia
extranjeros lo compraron para incorporarlo a sus sistemas. Con
el tiempo, un agente estadounidense llamado Robert Hanssen
ofreció una copia del software a los servicios rusos quienes
tras la caída de su imperio pudieron ser los que, posiblemente,
se lo vendieran a Bin Laden.
Las posibilidades de este programa son muy
variadas y potentes. Por un lado, Promis permite descubrir
operaciones de lavado de dinero on-line en tiempo récord,
además de posibilitar el rastreo de datos confidenciales,
efectuar transacciones en el sistema financiero internacional y
localizar datos ocultos de personas muy influyentes (por
ejemplo, dirigentes de los países más poderosos del mundo).
Atendiendo a estas características, los investigadores
sospechan que Osama Bin Laden y su grupo tengan controlados los
movimientos de los que pretenden seguir sus pasos e investigar
sus cuentas bancarias. Además, según los investigadores, el
grupo Al Qaeda que lidera Bin Laden está utilizando el software
de una manera muy eficaz puesto que tras un mes de rastreo
todavía no se ha podido dar con las posesiones del terrorista
más buscado.
Hay una hipótesis en el aire que
relacionaría a China con Bin Laden, éste habría utilizado
Promis para colocar su dinero en el sistema financiero del país
oriental y eso explicaría porqué esta nación se ha negado a
colaborar con los especialistas financieros internacionales que
buscan rastros on-line de cuentas las bancarias del terrorista.
Por otro lado, el grupo de hackers conocidos
como Yihat, capitaneado por el conocido pirata Kim Schmitz,
sigue inmerso en la guerra cibernética contra el terrorismo
islámico. Hace unos días la agrupación, que reúne a miembros
de todo el mundo, pedía que EEUU y Europa, principalmente,
aprueben sus acciones y legalicen sus actividades
antiterroristas en la Red. En el caso de que algún país
accediera a su petición, según palabras de Schmitz, el grupo
se trasladaría a vivir allí y actuaría bajo la supervisión
del gobierno que les respaldara.
Además, el responsable de Yihat ha
responsabilizado de los ataques recibidos en el site del grupo a
GForce, una organización de piratas informáticos supuestamente
paquistaní, que no ha hecho declaraciones al respecto. No
obstante, si se sabe que GForce ha nacido con el objetivo de
atentar contra intereses cibernéticos tanto estadounidenses
como británicos y pretenden poner en grave peligro la seguridad
on-line de la que gozan ambos países.
En cuanto a las últimas acciones que se han
tomado para facilitar la captura de criminales en la Red, cabe
destacar la iniciativa de Reino Unido que ha pedido a sus ISP´s
que conserven los datos de sus usuarios al menos durante un
año. Los proveedores de servicio ya han mostrado su
preocupación por la magnitud que posiblemente alcanzarán sus
bases de datos y equipos de almacenamiento, lo que podría dejar
fuera del negocio a los pequeños proveedores de servicios.
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