| Un
adolescente de 15 años de Connecticut ha sido acusado de
pirateo en un sistema informático gubernamental de Estados
Unidos que detalla la posición de todos los aviones americanos
en el mundo. Si la edad parece temprana, más llamativo es
todavía que el jovencito contaba tan sólo con 13 años cuando
presuntamente irrumpió en la conexión segura entre el Air
Mobility Command, en la Base Aérea de Scott en Belleville y un
sistema del Department of Transportation en el Volpe Center de
Cambridge, Massachusetts.
El sospechoso afronta ahora cargos criminales por acceder de
forma no autorizada a la red, que provee de importantes
servicios tanto al Gobierno como a las Fuerzas Armadas de
Estados Unidos, por destrucción maliciosa de la propiedad,
interceptación de comunicaciones y uso de un programa espía,
lo que podría suponer hasta 10 años de cárcel, que debería
cumplir a partir de su mayoría de edad, a los 21 años.
El joven intruso entró a finales de marzo del año 2000 en
el sistema informático del Volpe Center y usó un programa de
espionaje para interceptar todas las comunicaciones por cable.
Además, el hacker ejecutó un programa que destruyó los
archivos que delataban su presencia, causando daños al sistema
valorados en 66.000 dólares. Al darse cuenta de lo sucedido,
los oficiales del centro repararon la brecha por la que el
adolescente ganó el acceso y han asegurado que la seguridad
nacional no fue puesta en peligro, ya que no se comprometieron
datos de control aéreo, que son de naturaleza confidencial en
tiempo de paz y de naturaleza secreta en periodo de guerra.
La edad cada vez más corta de hackers no deja de producir
sorpresa y alarma crecientes y algunos expertos están
estudiando este tema de cerca; es el caso del prestigioso
consultor de seguridad informática e investigador
estadounidense Winn Schwartau, que señala que la ignorancia
técnica no es una excusa válida para padres y educadores a la
hora de enseñar a los jóvenes "ciberética". Sería
muy recomendable que el adolescente que nos ocupa en esta
noticia leyese un libro de Schwartau, "Internet and
Computer Ethics for Kids" ("Internet y Ética
Informática para Niños"), aunque quizá la medida de sus
"hazañas" le haya hecho madurar ya demasiado pronto. |