| El
domingo no fue un día lúdico para la firma de videojuegos
Nintendo, que sufrió un ataque pirata múltiple: los hackers se
abrieron paso en la web europea de la empresa y en nueve de sus
sites alemanes. El ataque formó parte de una campaña pirata
masiva que asaltó páginas alemanas. El grupo autor del asalto,
hackers especializados en múltiples páginas bajo el entorno
Linux, se identificó como "BL4F Crew" y dejó un
mensaje en el site europeo de Nintendo, clamando que "la
seguridad es un completo mito en Internet". Los hackers,
que explotaron el agujero
de seguridad BIND descubierto el mes pasado, manifestaron
además su rechazo a los "script kiddies" o "niñatos
de la programación", a los que acusan de falta de ética y
habilidad.
No ha sido la única noticia sobre "teams" de ciber
piratas en los últimos días, ya que la web de la empresa
española Geoteyco, dedicada a la consultoría de proyectos de
ingeniería civil, fue víctima el pasado jueves del "Netland
Team". Un futurista diseño creado por el grupo pirata
sustituyó a la web original, con un mensaje de cortesía:
"lo primero es dar las gracias a todos los administradores
como aquí el amigo del server, que son un poquito descuidaditos
con la seguridad de sus sistemas, que nos hacen pasar estos
ratos de fantasía y orgullo personal". Declaraciones de
amor de los piratas a sus enamoradas completaban la página
hackeada, que ha tardado varios días en poder ser
reestablecida.
Quizá grupos como éstos se lo pensarían un poco más a la
hora de asaltar una página web si les resultase cercano el
debate que se desarrolla en el seno de la opinión pública
australiana sobre el endurecimiento de las penas para los
piratas informáticos. Tal vez siguiendo la estela de la nueva
ley anti-hacker inglesa
aprobada hace pocos días por el Gobierno de Tony Blair, ahora
son los "aussies" los que especulan sobre este tema,
tal y como refleja un reportaje publicado en el país.
Las penas que se barajan en este informe aconsejan desde 2 a
25 años de cárcel para los intrusos en áreas restringidas y
equipararían a los piratas con los terroristas, tal y como ya
lo han hecho las leyes británicas. El documento está
auspiciado por juristas federales y encabezado por Rod Howie,
miembro de la Corte Suprema de Justicia australiana. |