| CERT
(Computer Emergency Response Team), centro de coordinación de
alertas sobre seguridad del Software Engineering Institute (SEI),
que forma parte de la Universidad Carnegie Mellon, va a comenzar
a ofrecer previo pago su información a las compañías del
sector privado. Se trata de compartir con ellas alertas
tempranas sobre amenazas de seguridad en Internet que hasta el
momento sólo hacía llegar a instancias gubernamentales, ya que
recibe fondos para su funcionamiento de la Administración
estadounidense, y que tras pasar más de un mes hacía llegar al
público general.
Se trata de un acuerdo de colaboración con la organización
sin ánimo de lucro, Electronic Industries Alliance (EIA), que
da soporte a las actividades de Internet Security Alliance
(ISA), entidad centrada en la mejora de la seguridad en la Red y
de la que el mismo CERT es miembro. La colaboración permitirá,
según el centro de alertas, "dar un mejor soporte al
sector privado, aplicando nuestra experiencia y conocimientos
técnicos a un nivel superior que el conseguido hasta
ahora".
Este sistema supondrá el pago por parte de los miembros de
la ISA de entre 2.500 y 70.000 dólares, según incluya sólo
las alertas tempranas sobre seguridad o un paquete anual con
todos los servicios, que incluye el acceso a la base de
conocimientos del CERT. La oferta, que se espera sea suscrita
pronto por nuevos socios, se completará con formación,
entrenamiento y ayuda en el desarrollo de las mejores prácticas
de seguridad para las empresas suscritas.
Algunas voces críticas han cuestionado
la unión de un servicio hasta ahora estatal con las firmas
privadas, a lo que Dave McCurdy, presidente de la EIA y director
ejecutivo de la ISA ha respondido en conferencia de prensa que
su acuerdo no es una copia de otros ya existentes entre grupos
públicos y privados. "Lo que ofrecemos es una
organización global y multisectorial y estamos interesados en
las mejores prácticas y en soluciones reales", remarcó
McCurdy.
Esta iniciativa coincide con otra, por la que Estados Unidos
y otros 12 países, entre los que están Australia, Canadá,
Reino Unido, Finlandia o México, compartirán información
sobre el fraude en la Red, lo que permitirá acciones más
ágiles de las autoridades de cada país a la hora de
enfrentarse a crímenes que en la mayoría de los casos son
mundiales. |