|
El pasado sábado el Centro de Protección de la
Infraestructura Nacional o NIPC dependiente del FBI alertaba
desde su página web sobre la aparición de un gusano que
podría provocar ataques de denegación de servicio en los
sistemas. W32-Leaves que así se llama la nueva amenaza, se
instala sobre equipos previamente comprometidos por el troyano
SubSeven. Desde su aparición en 1999, SubSeven no solo se ha
convertido en el arma preferida de los piratas para controlar de
forma remota PC's bajo Windows y producir ataques DDoS sino
además ha sufrido una constante evolución: en marzo de este
año informábamos de la aparición
de la versión 2.2 con capacidades
más destructivas que sus predecesoras. W32-Leaves consta de
tres componentes: dos archivos DLL y un ejecutable EXE que toma
diferentes nombres en cada infección para evitar su detección
y que cuando se ejecuta copia el código maligno en el
directorio del sistema. Según declaraciones de Vincent
Gullotto, director del equipo de investigación anti-virus de
Network Associates (NAI), W32.Leaves añade códigos sobre el
equipo atacado y sincroniza el reloj interno con el del
Observatorio Naval americano "lo que podría dar indicios
de una próxima actividad por parte del gusano". Además,
NAI ha podido comprobar que el gusano envía información sobre
los equipos atacados a una página web, que ya ha sido eliminada
del servidor. Desarrolladores anti-virus como F-Secure
Corporation, Symantec o Trend Micro recogen en sus enciclopedias
de virus on-line información sobre este troyano del que sólo
se conocen tres ataques hasta el momento, motivo por el cual NAI
lo califica de riesgo medio. Una vez más la recomendación de
los expertos es que los usuarios deben mantener su software anti-virus
lo más actualizado posible para evitar cualquier tipo de
infección por nuevos virus, pero además y dado que el nuevo
gusano ataca a sistemas Windows, Windows NT y Windows 2000, es
imprescindible instalar los parches que corrigen las últimas
vulnerabilidades descubiertas en éstos. |