|
La corte federal de Estados Unidos sentencia por primera vez un
delito informático de sabotaje: tres años y cinco meses para
Timothy Lloyd de 39 años, el antiguo trabajador de Omega
Engineering Corp., en New Jersey, que instaló un programa bomba
("time bomb") en los Pc´s de la compañía en el año
96.
Durante el mes de julio de 1996, el programador jefe de Omega
degradado de categoría Tim Lloyd, consiguió instalar el
software dañino en los sistemas de la empresa para borrar las
aplicaciones más críticas. Llevaba once años trabajando con
Omega, que afirma haber perdido más de 10 millones de dólares
por la fechoría del desempleado descontento.
Lloyd ha sido condenado también a pagar una indemnización
de $2 millones.
¿Podrá hacer frente a esta suma por restitución de daños?
Timothy Lloyd declaró en la corte el pasado martes que era
sólo víctima de una conspiración entre la compañía y el
Gobierno. Su abogado considera que las evidencias contra Lloyd
son insuficientes, incluyendo el disco duro encontrado por el
Servicio Secreto conteniendo el código bomba.
Este caso es el primero en ser tratado bajo la relativamente
nueva ley federal sobre Fraude y actividades relacionadas con
Pc´s fechada en el año 94, en un clima de importante
crecimiento de los delitos cibernéticos de hackers e intrusos,
y es la primera vez que el acusado es condenado a prisión.
Otro caso similar de "traición" a la empresa en la
que trabajaba es el que protagoniza James Comey. Este
informático neoyorquino de 41 años ha sido detenido y puesto a
disposición judicial tras intentar vender el código fuente en
el que había estado trabajando a una compañía competidora de
la suya, SMARTS.
Estos ciberdelitos al menos nos dejan claro el móvil y el
objetivo de los asaltantes a los programas.
|