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Según Beth Scott, Vicepresidente BSA EMEA, “desafortunadamente estos datos demuestran que en Europa hemos fallado a la hora de capitalizar las ventajas de la reducción de la piratería de software, que si se redujera 10 puntos en 2006, podría aportar, entre otros beneficios, 250.000 nuevos empleos y unos ingresos fiscales extras superiores a 18.000 millones de euros”[1].
Elaborado por primera vez por IDC, este año el estudio global de piratería de software de BSA incorpora mayores segmentos del mercado del software, como sistemas operativos, software para consumidores y mercado local del software. La inclusión de estas nuevas categorías ofrece una visión más amplia y completa del problema de la piratería del software.
Para Beth Scott “el estudio de IDC muestra claramente como tanto los fabricantes locales como las compañías internacionales en la Unión Europea se están viendo directamente afectadas por la piratería de software. Pero los daños no paran ahí, sino que se extienden a lo largo y ancho de las cadenas de distribución en los 25 Estados miembros. Con tanto terreno por ganar, esto se convierte en una gran oportunidad, particularmente si los dinámicos y emergentes mercados de la recién ampliada Unión Europea se desarrollan en un entorno optimizado para la creatividad y pueden alcanzar plenamente todo su potencial.”
Para realizar este análisis IDC se ha basado en sus informes propios sobre los segmentos de hardware y software, ha realizado más de 5.600 entrevistas en 15 países y ha utilizado la experiencia de sus analistas en todo el mundo con el fin de poder evaluar las condiciones de los distintos mercados. IDC ha establecido la tasa de piratería y las pérdidas económicas asociadas utilizando sus propios datos de PC, software y licencias de todos los fabricantes de la industria en 86 países.
Para Steven Frantzen, Vicepresidente de IDC para Europa Central y Oriental, Oriente Medio y África, “por cada dólar de software que se vende, otro dólar, incluso dos [2], van a parar a servicios locales, cadenas de distribución y otras compañías que participan en el proceso, lo que demuestra que las economías locales tienen mucho que ganar con la reducción de la piratería.”
Según los propios miembros de BSA, los fabricantes locales de software y los mercados emergentes afrontan una gran oportunidad y un gran reto a la hora de romper las barreras de la piratería y alcanzar todo su potencial.
Para explicar el impacto de la piratería sobre los fabricantes locales en España, Luis Frutos, Director de Comunicación y de Relaciones Corporativas de SP/Grupo SAGE, señala que “naturalmente, la piratería es una de las principales preocupaciones de cada fabricante de software, ya que nos afecta a todos, pero a medio y largo plazo también repercute negativamente en todo el sector español de las TI. Una cultura que no muestra respeto hacia la Propiedad intelectual es una cultura empobrecida.”
Según Olaf Kekrer, Director General de la compañía alemana O&O Software, “la lucha contra la piratería requiere grandes esfuerzos que nosotros preferimos emplear en hacer crecer nuestra compañía. Queremos crear software, no tener que estar detrás de aquellos que se quieren aprovechar de nuestro trabajo”.
En Italia, Gianandrea De Bernardis, CEO de Teamsystem señala que “es cierto que un incremento en el respeto de la Propiedad Intelectual beneficiaria positivamente a la economía italiana a través de un incremento en los beneficios y el empleo”.
En respuesta al estudio, BSA ha anunciado un plan de acciones con cinco puntos estratégicos para acabar con el problema de la piratería de software en la Unión Europea:
Plan de cinco Acciones de BSA:
Respeto: fomentar el respeto por la Propiedad Intelectual, empezando en todas las escuelas europeas, universidades y empresas.
Confianza: incrementar la confianza en la industria para facilitar una apuesta continuada por el I+D, motor de inversión y crecimiento de la economía digital en Europa.
Seguridad: asegurar que todas las compañías comprendan las consecuencias derivadas de la falta de seguridad y la importancia de crear un entorno de trabajo seguro y legal.
Crecimiento e Innovación: facilitar la rápida y efectiva puesta en marcha de políticas y leyes diseñadas para crear una industria de software saludable y un entorno fuerte para la innovación.
Centralización de la Gestión del Software: incrementar la percepción del software como un elemento fundamental del negocio mejorando las prácticas de la gestión del software.
Según Steven Frantzen, “a pesar de que los índices de piratería en esta región están al mismo nivel que la media mundial, Europa Occidental tiene las mayores pérdidas económicas asociadas a la piratería, con unas cifras superiores a los 8.000 millones de euros. Aunque existen tendencias alentadoras en la región, todavía queda mucho trabajo por hacer para asegurar que los derechos de propiedad intelectual de todos los desarrolladores software son protegidos.”
Según Beth Scott, “nuestro plan de cinco puntos sólo puede salir adelante con el apoyo de los gobiernos de los Estados miembros. Las mejoras reales podrán realizarse a través de cambios significativos en el entorno legislativo y con el apoyo de la sociedad tanto a la Propiedad Intelectual como al sector creativo de la industria”.
De forma específica, BSA hace un llamamiento a los Gobiernos de la Unión Europea para tomar medidas en las siguientes áreas:
Directiva Europea de Enforcement: Es necesaria una rápida puesta en práctica de la legislación recientemente adoptada. La Directiva introduce nuevas y mejores herramientas de ejecución para luchar contra la piratería y la falsificación en la región.
Directiva Europea de Copyright: Hasta el momento, menos de la mitad de los Estados miembros de la Unión Europea ha puesto en práctica esta Directiva, un paso definitivo en la modernización de leyes de propiedad intelectual europeas, que crea un marco de trabajo para un entorno digital seguro para los negocios. La fecha límite para la puesta en práctica de esta directiva acabó hace más de 18 meses.
Digital Rights Management (DRM): BSA hace un llamamiento a los gobiernos para tomar medidas contra los obstáculos que dificultan la puesta en marcha de los DRM (Gestión Digital de Derechos) en la región. Los cánones y la carencia de un marco de licencias para toda la comunidad están frenando esta iniciativa que ayuda a encarar el problema de piratería.
|
País |
Índice de Piratería |
Pérdidas Económicas (millones de $) |
|
Alemania |
30% |
$1.898,9 |
|
Austria |
27% |
$108,6 |
|
Bélgica |
29% |
$240,0 |
|
Chipre |
55% |
$7,8 |
|
Dinamarca |
26% |
$164,8 |
|
Eslovaquia |
50% |
$40,3 |
|
Eslovenia |
52% |
$31,9 |
|
España |
44% |
$512,2 |
|
Estonia |
54% |
$14,4 |
|
Finlandia |
31% |
$148,4 |
|
Francia |
45% |
$2.310,5 |
|
Grecia |
63% |
$86,9 |
|
Holanda |
33% |
$576,9 |
|
Hungría |
42% |
$96,1 |
|
Irlanda |
41% |
$70,9 |
|
Italia |
49% |
$1.126,9 |
|
Letonia |
57% |
$16,1 |
|
Lituania |
58% |
$16,5 |
|
Malta |
46% |
$2,1 |
|
Polonia |
58% |
$300,5 |
|
Portugal |
41% |
$65,5 |
|
Reino Unido |
29% |
$1.600,6 |
|
República Checa |
40% |
$105,6 |
|
Suecia |
27% |
$241,1 |
|
Región |
37% |
$9.783,6 |
[1] Para Europa Occidental, del estudio de IDC “Economic Impact of Piracy Study”, de abril de 2003
[2] Estudio de IDC sobre el impacto económico de la piratería, 2003
(03/06/03)
Octavo
Estudio Global sobre Piratería de Software de BSA
BSA, Business Software Alliance, ha presentado los resultados del Octavo
Estudio Global sobre Piratería de Software (www.bsa.org/globalstudy/). Según
este estudio, el índice mundial de piratería de software ha descendido
diez puntos porcentuales en los últimos ocho años. En Europa, BSA atribuye
esta reducción a una mayor concienciación del problema dentro del sector
empresarial y a una mayor implicación de los gobiernos locales en la mayor
parte de los países comunitarios.
Según el estudio, el porcentaje global de piratería de software ha
descendido hasta el 39% en 2002, de un absoluto del 49 % en 1994, fecha de
realización del primer estudio. En Europa Occidental la cifra ha descendido
17 puntos, pasando del 52% al 35%.
Los 10 países que durante el pasado año 2002 registraron los índices de
piratería de software más altos son:
Vietnam:
2001 = el 94 % - 2002 = 95 %
China:
2001 = el 92 % - 2002 = 92 %
Otros CEI:
2001 = el 88 % - 2002 = 90 %
Indonesia:
2001 = el 88 % - 2002 = 89 %
Rusia:
2001 = el 87 % - 2002 = 89 %
Ucrania:
2001 = el 86 % - 2002 = 89 %
Paquistán:
2001 = el 83 % - 2002 = 80 %
Nicaragua:
2001 = el 78 % - 2002 = 77 %
Tailandia:
2001 = el 77 % - 2002 = 77 %
Bahrein:
2001 = el 77 % - 2002 = 76 %
En
España el índice de piratería se ha reducido dos puntos porcentuales con
respecto al ejercicio anterior, situándose en el 47%. Asimismo, las pérdidas
económicas se sitúan en 97 millones de dólares. En lo que se refiere a la
evolución de la piratería informática, España ha reducido su índice en
30 puntos porcentuales desde la elaboración del primer informe en 1994. A
pesar de estas mejoras nuestro país sigue siendo el segundo país de Europa
Occidental con mayor índice de delito informático, siendo sólo superado
por Grecia y continua 12 puntos por detrás de la media europea.
Para
Beth Scott, Vicepresidente de BSA EMEA, “a pesar de que la piratería de
software ha declinado significativamente en Europa Occidental durante los últimos
ocho años, no existe ninguna causa para la autocomplacencia. Aunque todos
los países europeos han trabajado duramente para reducir los índices de
copias ilegales de software, la piratería continúa teniendo un gran
impacto en las economías de la región, donde una de cada tres aplicaciones
tiene un origen ilegal”
Beth
Scott añade que, “cada mejora incremental tiene una gran ventaja
potencial para las economías nacionales en términos de creación de
trabajo y réditos fiscales, pero para marcar una diferencia real, la Unión
Europea tiene que adoptar ' una tolerancia cero ' con respecto al robo de
propiedad intelectual. Esto sólo se consigue mejorando la legislación y
aunque la Unión Europea y muchos gobiernos locales han tomado medidas para
mejorar la protección de derechos de autor durante los pasados ocho años,
aún queda mucho por hacer. Desde BSA celebramos la adopción de la
Directiva Europea presentada recientemente, pero creemos que no eliminará
la falta de consistencia y las debilidades de las legislaciones nacionales
de algunos de los Estados miembros de la Unión Europea. Una fuerte medida
disuasoria legal es importante para poder asumir la seriedad del problema”
Según
Beth Scott "en Europa afrontamos dos amenazas adicionales inminentes;
el empleo creciente de Internet para distribuir software ilegal y la
influencia potencial de los países de nuevo acceso a la UE. " Los
porcentajes de Piratería en países de Europa Oriental son a menudo dos
veces más elevados que los de sus vecinos de Europa Occidental.
El
estudio independiente de IPR utiliza una metodología sistemática para
determinar los índices mundiales de piratería de programas informáticos
comerciales, las pérdidas en dólares relacionadas con esta piratería y
las tendencias en 85 países de todo el mundo. Las pérdidas globales en dólares
debido a la piratería de programas informáticos aumentaron 19% en 2002 y
se situaron en 13.080 millones de dólares. La continuidad de la recesión,
la disminución registrada en los envíos de programas informáticos y el
leve descenso en los índices de piratería se vieron más que compensados
por un aumento generalizado en los precios de los programas informáticos.
Europa
Occidental: Desde 1994 hasta 2002, el índice de piratería en Europa
Occidental cayó diecisiete puntos, de 52% a 35%, y ocupó el tercer lugar
de todas las regiones. Irlanda fue el país que registró la mejora más
importante ya que pasó de 74% en 1994 a 42% en 2002, lo que representa un
descenso de treinta y dos puntos. Le sigue España con una mejora de treinta
puntos ya que su descenso fue de 77% a 47% en el mismo período. Finlandia y
Países Bajos redujeron veintiocho puntos sus índices de piratería de
programas informáticos. Suiza registró el índice más bajo de piratería
en Europa Occidental en 1994 y, luego de una caída de 6 puntos a 32% en
2002, aún
se ubica por debajo del índice promedio de piratería para Europa
Occidental de 35%, pero muy por encima de Dinamarca, cuyo índice de piratería
en 2002 fue de 24%.
Europa
Oriental: Desde 1994 hasta 2002, el índice de piratería en Europa Oriental
cayó catorce puntos de 85% a 71%, lo que lleva a la región a ocupar la
cuarta posición entre las mejoras más importantes en todas las regiones.
Eslovenia fue el país que más mejoró ya que redujo su índice de piratería
en treinta y siete puntos, de 96% a 59%. Le siguió Hungría con un descenso
de treinta y un puntos, de 76% en 1994 a 45% en 2002. El índice de piratería
en Rusia bajó solo seis puntos, de 95% en 1994 a 89% en 2002.
Oriente
Medio/África: La región de Oriente Medio/África mostró una mejora
superior a la de cualquier otra región, con una reducción de treinta y un
puntos en la piratería, de 80% en 1994 a 49% en 2002. En promedio, Oriente
Medio, registró una mejora en el índice de piratería de 84% en 1994 a 50%
en 2002, lo que muestra un descenso de treinta y cuatro puntos. A la cabeza
de la región se ubica EAU con un descenso de cincuenta puntos, con un índice
de piratería que llegó a 86% en 1994 y se situó en 36% en 2002.En total,
África registró un descenso de veintinueve puntos, de 77% en 1994 a 48% en
2002. Sudáfrica registró un descenso de treinta puntos, de 64% en 1994 a
34% en 2002, y en Egipto el descenso fue de treinta y dos puntos, de 84% en
1994 a 52% en 2002, en lo que representa la mejora más importante entre los
países de la región.
América
del Norte: América del Norte, que ya posee el índice de piratería más
bajo del mundo, registró un descenso moderado, de 32% en 1994 a 24% en
2002. El índice de piratería de 23% alcanzado por Estados Unidos en 2002
representa un descenso de ocho puntos con respecto al de 31% registrado en
1994, y continúa siendo el más bajo de todos los países del mundo. El índice
de piratería en Canadá fue de 39% en 2002, lo que representa un descenso
de siete puntos con respecto al 46% registrado en 1994.
América
Latina: Entre 1994 y 2002, los índices de piratería en la región de América
Latina cayeron veintitrés puntos, de 78% a 55%. Esta amplia mejora fue
superada solamente por la región Oriente Medio/África. Guatemala registró
el mayor descenso, treinta y tres puntos, de 94% en 1994 a 61% en 2002.
Ecuador registró un descenso de treinta y un puntos, de 90% en 1994 a 59%
en 2002, mientras que en El Salvador el descenso en el índice de piratería
fue de veintinueve puntos, de 97% en 1994 a 68% en 2004. Los índices de
piratería tanto en Costa Rica como en República Dominicana cayeron
veintiocho puntos y ambos países registraron un descenso de 89% en 1994 a
61% en 2002. Brasil y México, los dos países más grandes de la región,
registraron un descenso de veintidós y veintitrés puntos, respectivamente.
El índice de piratería en Brasil cayó de 77% en 1994 a 55% en 2002 y en México
cayó de 78% en 1994 a 55% en 2002.
Asia/Pacífico:
El índice de piratería en la región Asia/Pacífico mostró una mejora de
trece puntos porcentuales, de 68% en 1994 a 55% en 2002. Japón registró el
mayor descenso en piratería en la región Asia/Pacífico con un descenso de
treinta y un puntos, de 66% en 1994 a 35% en 2002. Le siguió Taiwán con un
descenso de veintinueve puntos, de 72% en 1994 a 43% en 2002. Tanto
Filipinas como Corea mostraron importantes variaciones en sus índices de
piratería. Filipinas registró un descenso de veintiséis puntos, de 94% en
1994 a 68% en 2002, mientras que el de Corea fue de veinticinco puntos, de
75% en 1994 a 50% en 2002.
BSA ha encargado la elaboración de este informe a la consultora independiente International Planning and Research Corporation (IPR). El estudio evalúa los datos de las ventas y la información de mercado para seis regiones mundiales y examina 26 aplicaciones de software de negocio. La metodología está basada en la contrastación de dos juegos de datos: la demanda de aplicaciones de software nuevas y el suministro legal de aplicaciones de software nuevas. Los datos están sacados de dos fuentes principales: datos de envío de software suministrados por empresas miembros de BSA y datos de mercado proporcionados por MetaFacts, Inc.,, , una firma de estudios del mercado de tecnología.
La
operación SMART ha destapado una red ilegal que operaba a lo largo de nueve
provincias italianas y que facturaba 60 millones de euros
En
una de las mayores operaciones contra la piratería informática en Europa,
la Policía italiana (Guardia di Finanza) y Business Software Alliance (BSA)
han clausurado una red organizada de piratería en Internet que centraba su
actividad en la falsificación y comercialización de software y de otros
productos piratas a través de distintos websites ilegales. Esta organización
facturaba por un valor superior a los 60 millones de euros.
La
puesta en común de las investigaciones, que se han prolongado durante
varios meses, ha dado lugar a varios registros sincronizados a lo largo de
nueve provincias italianas, entre las que se incluyen Milán, Bolonia, Nápoles
y Trieste, con el resultado de una persona detenida con cargos y diez
sospechosos identificados. Los bienes incautados incluyen más de 100.000
productos de software preparados para su duplicación en CDs y DVDs,
Hardware, así como otra cuantiosa serie de productos entre los que se
incluyen los últimos estrenos de cine y videojuegos. Además, han sido
descubiertas 4.000 imágenes de contenido explícito pornográfico y pedófilo,
junto con información para duplicar tarjetas smart para televisión por satélite.
La investigación y captura de pruebas sigue todavía abierta.
A
través de tres websites ilegales esta organización comercializa descargas
de programas informáticos y vendía CDs con recopilación de programas y
utilidades multimedia, utilizando para su promoción correos electrónicos
anónimos que, muchas veces, utilizaban mensajes encriptados con contraseñas
para obtener clientes.
“El
programa de BSA de acciones legales en Internet trabaja conjuntamente con
diferentes Fuerzas de Seguridad, como la Guardia di Finanza, ofreciendo gran
experiencia de investigación en Internet y la tecnología necesaria para
ayudar a localizar localmente a los infractores”; según palabras de Beth
Scott, vicepresidente de BSA EMEA.
Según
Beth Scott, “nuestro equipo de Investigadores en Internet está utilizando
nuevas herramientas digitales para, de una manera proactiva, localizar
infractores piratas a través de Internet en Europa. Este tipo de
delincuente está usando métodos cada vez más sofisticados para distribuir
software ilegal a través de Internet, y van desde individuos que operan por
su cuenta a, como en este caso, intrincadas redes organizadas. Nosotros
usamos técnicas de investigación cada vez más complejas para seguir estas
operaciones criminales, tanto dentro como fuera de la UE. BSA no sólo
persigue al proveedor, sino a toda la red de distribución, incluyendo las fábricas
de manufactura donde se producen ilegalmente estos productos. Estas medidas
son parte de nuestro esfuerzo para proteger a consumidores contra piratas
del software en Internet y promover una comunidad online segura y legal.”
Las
organizaciones piratas que operan a través de Internet en Italia son
conocidas por tener lazos de unión con redes ilegales organizadas en otros
países de la UE. En la actualidad BSA trabaja con los Cuerpos y Fuerzas de
Seguridad del Estado en Reino Unido, Países Bajos, Alemania y España en
operaciones contra la piratería en Internet, en escalas parecidas.
Según
el último estudio sobre Piratería Global de Software presentado por BSA el
pasado mes de Junio, el índice de piratería en Europa Occidental creció
en 2001 por segundo año consecutivo, incrementándose en tres puntos
porcentuales, hasta alcanzar el 37%. Esto significa que más de una tercera
parte de las aplicaciones que se utilizan en Europa Occidental tienen un
origen ilegal. Solamente en Europa, las pérdidas de beneficios alcanzaron
casi los 2.900 millones de euros, lo que equivale a una cuarta parte de las
pérdidas totales provocadas por la piratería informática.
El
desconocimiento del delito es una de las causas principales de la piratería
de software en España. Según Jordi Pons, Presidente del comité español
de BSA, “el alto índice de delito informático en nuestro país es debido
en gran parte al desconocimiento de la PYME española sobre lo que es
realmente la piratería informática y sobre los riesgos que acarrea la
utilización de software ilegal”.
Para
intentar paliar este desconocimiento BSA ha puesto en marcha diversas campañas
de concienciación en el uso de software legal. Estas campañas, que ya se
han acercado a más de 11.000 empresas en Cataluña y Madrid, llegan ahora a
Valencia y Murcia, donde un centro de información móvil de BSA recorre,
desde el pasado 21, las áreas de negocio más importantes de estas dos
provincias.
Según
Jordi Pons, “con estas campañas BSA pretende, por un lado, informar y,
por otro, poner en alerta a los empresarios. No estamos haciendo otra cosa
que defender un derecho legítimo, el de la propiedad Intelectual de los
productos que desarrollamos. La piratería en nuestro país supone que cada
año dejen de crearse miles de empleos y que la Hacienda Pública deje de
ingresar decenas de miles de millones de pesetas en concepto de impuestos, y
estos costes no sólo los notamos nosotros como empresas fabricantes de
software, también afectan al conjunto de la ciudadanía del país”.
La
legislación española contempla delito en los siguientes supuestos:
·
Al copiar o distribuir un programa de ordenador o la documentación que le
acompaña, incluidas aplicaciones, datos, códigos y manuales, sin permiso
expreso o licencia del propietario de los derechos de explotación.
·
Al utilizar un programa sin la correspondiente licencia o autorización del
fabricante, con independencia de que se utilice en un solo ordenador o en
varios de forma simultánea.
·
Al utilizar programas de ordenador en un número de copias superior al
autorizado por el fabricante en sus contratos o licencias de uso.
·
En empresas y demás organizaciones al fomentar, consciente o
inconscientemente, permitir, obligar o presionar a los empleados a realizar
o distribuir copias no autorizadas del programa.
·
Al efectuar copias no autorizadas porque alguien lo requiere u obliga a
ello.
·
Al ceder o prestar el programa de forma que pueda ser copiado o al copiarlo
mientras está en su posesión en calidad de cedido o prestado.
·
Al crear, importar, poseer o negociar con artículos destinados a burlar o
neutralizar cualquier medio técnico aplicado para proteger el programa de
ordenador.
·
Al adquirir software ilegal a sabiendas de su origen ilícito.
Otro
de los puntos que, según BSA, fomentan el delito informático es la falta
de estrictas políticas de software y uso de Internet dentro de la empresa
española.
Según
un estudio europeo encargado por BSA, y realizado por Ashdown Group, la
flexibilidad y la falta de políticas empresariales acerca del uso de
Internet en las PYMES europeas pone en peligro a un 40% de los negocios. La
inexistencia de unas directrices serias sobre las descargas de programas de
Internet, y las acciones ilegales de los empleados, pueden acarrear para las
PYMES sanciones asociadas con el uso de software ilegal.
La
investigación también revela la escasa meticulosidad de los españoles a
la hora de comprobar sus licencias de software: solamente el 30% lo hace
trimestralmente, un 14% cada seis meses y un 26% revisa su software
anualmente. El 32% admite que nunca ha comprobado sus licencias o que
desconoce este asunto.
Del
resultado conjunto de todas estas acciones, se ha obtenido una cifra de
152.344,16 euros en concepto de pago de daños por vulneraciones a los
Propietarios de los Derechos de Autor
Durante
los seis primeros meses del presente año, Business Software Alliance (BSA)
ha realizado un total de 177 acciones contra empresas españolas que
presuntamente atentan contra la Propiedad Intelectual del Software. Gran
parte de estas acciones corresponden a acciones extrajudiciales contra
empresas que pudieran estar distribuyendo o utilizando software de origen
ilegal. Además, BSA ha realizado un total de diez registros o acciones
judiciales, ocho por vía civil y dos por vía penal.
Sólo en el canal de Distribución, y durante estos seis primeros meses del
año, BSA ha emprendido un total de 54 acciones legales. Según Jordi Pons,
Presidente del Comité Español de BSA, "aunque no se tienen datos
oficiales, es cierto que el sector de la distribución es una de las vías
de piratería informática más común. No sabemos exactamente qué
porcentaje de aplicaciones piratas se distribuyen a través del canal de
distribución, lo que sí es cierto es que estimamos que, aproximadamente,
el 40% de este sector reproduce y distribuye software y aplicaciones informáticas
de manera ilegal ".
Del resultado conjunto de todas estas acciones, se ha obtenido una cifra de
152.344,16 euros en concepto de pago de daños por vulneraciones a los
Propietarios de los Derechos de Autor. Además, como resultado de estas
acciones y tras la regularización de las empresas, se ha obtenido una
cantidad de 152.544,47 euros en concepto de compra de nuevas licencias.
Según
el último estudio realizado por la BSA, presentado el pasado mes de junio,
la mitad de los programas de software que funcionan en los ordenadores españoles
son "piratas" es decir, copias ilegales. En concreto, el 49 por
ciento del software que se utilizó en España durante el año 2001 tuvo un
origen ilegal. Estas cifras colocan a España a la cabeza de la piratería
informática dentro de la Unión Europea, solamente precedida por Grecia,
cuyo índice asciende al 64 por ciento.
En España, BSA cuenta con una línea telefónica de información y
denuncias: 900-211-048 y una página web, http://www.bsa.org/es
para atender cualquier tipo de consulta en relación con la campaña contra
la piratería informática.
A
través de esta herramienta gratuita para legalización del software en
Colombia, los usuarios informáticos pueden recibir asesoría de
especialistas en el tema de licenciamiento y protección de la propiedad
intelectual
Consciente
de la gran necesidad de las empresas colombianas de recibir asesoría sobre
la legalidad del software que está siendo utilizado, Business Software
Alliance (BSA) Colombia presentó su nueva línea telefónica de ayuda
gratuita y denuncia del software ilegal: 01 800 09 12575; a través de la
cual las personas pueden recibir asesoría de especialistas en el tema de
licenciamiento y protección de la propiedad intelectual.
“Muchas
veces las empresas incurren en ‘piratería’ por desconocimiento del tema
de licenciamiento o de las leyes que protegen los derechos de autor y al
software específicamente. La línea telefónica de ayuda de BSA Colombia
permitirá que la información sobre los derechos de autor llegue a una
mayor cantidad de personas que además podrán utilizarla para hacer
consultas en línea o solicitar asesorías gratuitas, con la mayor
confidencialidad”, explicó Andrés Espinosa, representante de las BSA
para Colombia.
Andrés
Espinosa recalcó que todos los servicios de ayuda y educación a los
usuarios de software ofrecidos por la BSA en Colombia son completamente
gratuitos y confidenciales.
“Con
la nueva línea 01 800 09 12575, la BSA busca ofrecer a las empresas una
herramienta que les permita resolver sus interrogantes en todo lo
relacionado con el tema de licenciamiento, de cara a presentar su informe de
gestión o validar la información con la que cuentan actualmente”, explicó
Espinosa.
En
la línea 01 800 09 12575 los ciudadanos también podrán denunciar todos
los casos de piratería de software que conozcan, información que será
suministrada oportunamente por la BSA a las autoridades correspondientes.
“ En la línea 01 800 09 12575 se recibirán también las denuncias de
todos aquellos usuarios que estén al tanto sobre compañías o personas que
comercializan, venden o utilizan software ilegal. Los datos serán guardados
en absoluta reserva para preservar la integridad de los denunciantes”,
concluyó Andrés Espinosa.
La Business Software Alliance (BSA) fundada en 1998 es una alianza internacional de 65 empresas líderes en el desarrollo de software, que tiene por objeto dar a conocer a los usuarios informáticos la legislación relativa a los derechos de Propiedad Intelectual , favorecer políticas que promueven la innovación y la ampliación de oportunidades comerciales y la lucha contra la piratería de software. Para mayor información sobre la BSA puede obtenerse en: www.bsa.org/colombia y www.nopiracy.com.
BSA
anuncia la disponibilidad gratuita de una nueva versión de esta utilidad
que permite rastrear el uso de programas no autorizados o sin licencia en
las empresas
Desde
hace unos días y gracias a un acuerdo firmado con la compañía Attest
Systems en enero de 2000, Business Software Alliance (BSA), el principal
grupo mundial defensor del uso del software legal, ofrece gratuitamente una
nueva versión del software GASP, una herramienta diseñada para ayudar a
identificar y detectar software bajo licencia e ilegal además de otros
archivos en los sistemas informáticos de las empresas ya sean equipos de
escritorio, portátiles o servidores de red.
Las
organizaciones de todo el mundo podrán descargar esta práctica utilidad
desde el site de BSA - www.bsa.org - con el fin de gestionar su activo
informático y evitar los riesgos asociados con el uso de software ilegal.
La versión 6.2 de GASP está limitada a la auditoría de 100 equipos por un
periodo de 60 días, durante los cuales el administrador no sólo podrá
recopilar información sobre qué programas de softwares están residentes
en un determinado sistema sino también qué componentes del mismo están
actualmente instalados. La nueva versión hace más fácil para el usuario
entrar y rastrear sus licencias de software así como añadir nuevos tipos
de informe o modificar los ya existentes.
Las numerosas descargas en todo el mundo de GASP, cuya versión integra que permite además la auditoría de hardware entre otras funciones comercializa Attest Systems, ha dejado patente que esta utilidad es un elemento clave dentro del programa educativo emprendido por BSA en su lucha a favor del uso de software legal.
Beth Scott, vicepresidente de BSA Europa, ha comentado que “estas medidas son una fuerte respuesta de la industria del software europea, cuyos niveles de tolerancia han sido puestos a prueba con unos índices de piratería crecientes. A pesar de que el trabajo que se está llevando a cabo en materia de educación y política pública está teniendo impacto, no podemos ignorar el hecho de que una buena parte de las empresas que utilizan software pirata están actuando por encima de la ley“.
BSA ha trazado algunas líneas de actuación para Europa, referentes a las áreas de educación, política pública y prioridades para Internet:
Acciones:
Durante 2001, BSA emprendió acciones contra 6.500 empresas
europeas. El problema del aumento de la piratería de software
es tan grande que representa una parte importante de las pérdidas
de beneficios de las industrias fabricantes y de las economías
europeas. BSA está invirtiendo recursos adicionales en sus
actuaciones para demostrar a las empresas que utilizan software
no original las consecuencias legales de sus actividades ilícitas.
Política:
BSA hace un llamamiento a la Administración Europea para que
incorpore de medidas más duras y para que armonice las
distintas legislaciones en su próxima Directiva de Obligado
Cumplimiento. Además, BSA continua trabajando con los gobiernos
locales con el objetivo de que la piratería de software sea un
asunto a tratar en sus respectivas agendas.
Educación:
En 2001, BSA contactó con más de un millón de empresas
europeas con el objetivo de facilitarles herramientas de uso
gratuito para la gestión del software. BSA continuará
promoviendo extensamente el uso de estas herramientas, que se
ofrecen gratuitamente a través del web (www.bsa.org/spain) y a
través de su línea de información telefónica (900 211 048).
Sólo durante el pasado año, BSA recibió 40.000 llamadas telefónicas
y dos millones de visitas a su página web de distintas empresas
europeas buscando consejo sobre gestión de software, o
denunciando casos de uso ilegal de software.
Internet:
BSA también está intensificando su programa de actuación
global en Internet, diseñado para localizar distribuidores de
software ilegal en la web y poner fin a sus actividades
ilegales. Las nuevas herramientas digitales están siendo
desarrolladas en este entorno y serán utilizadas por el equipo
de investigadores de Internet de BSA para buscar de forma
proactiva piratas en Internet en Europa.
Según Beth Scott “los piratas están utilizando métodos cada vez más sofisticados para distribuir software ilegal en Internet. Desgraciadamente, aún tenemos que oír las quejas de miles de consumidores que han sido estafados y han tenido que pagar por este tipo de software. Es importante que nosotros podamos estar un paso por delante de los piratas. Desde BSA seguiremos desarrollando nuevas técnicas de investigación y herramientas que nos permitan seguirles la pista y poder tomar acciones en contra de estos individuos u organizaciones ilegales”.
El séptimo Estudio Global sobre Piratería de Software de BSA muestra cómo el ratio de piratería en Europa Occidental ha crecido por segundo año consecutivo, incrementando un 3% hasta situarse en el 37%, lo que significa que una de cada tres aplicaciones utilizadas en esta región tiene un origen ilegal. Sólo en Europa Occidental, las pérdidas económicas derivadas de la piratería de programas informáticos alcanzaron la suma de casi €2.900 millones, el equivalente a un cuarta parte de las pérdidas en todo el mundo.
Beth Scott añadió que: “la industria del software europea se ha visto afectada por el bache económico mundial, y el aumento de los índices de piratería ha creado bastante inquietud. Ninguna industria puede tolerar el robo del 40% de sus ganancias. Los programas informáticos son un elemento de valor clave en el mundo de los negocios. La mayoría de las compañías respetan este valor, pero en BSA seguiremos luchando contra todas aquellas empresas que utilicen software ilegal para su propio beneficio económico dañando, en su camino, a la industria del software y a la propia economía local.”
El estudio independiente, dado a conocer ayer, destaca el grave impacto del uso de software ilegal sobre las economías de 85 países. Las pérdidas mundiales ocasionadas por la piratería descendieron tan sólo en un billón de dólares con respecto al 2000, el pasado año la cifra alcanzó los 11.75 billones de dólares.
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