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Según Beth Scott, Vicepresidente BSA EMEA, “desafortunadamente estos datos demuestran que en Europa hemos fallado a la hora de capitalizar las ventajas de la reducción de la piratería de software, que si se redujera 10 puntos en 2006, podría aportar, entre otros beneficios, 250.000 nuevos empleos y unos ingresos fiscales extras superiores a 18.000 millones de euros”[1].
Elaborado por primera vez por IDC, este año el estudio global de piratería de software de BSA incorpora mayores segmentos del mercado del software, como sistemas operativos, software para consumidores y mercado local del software. La inclusión de estas nuevas categorías ofrece una visión más amplia y completa del problema de la piratería del software.
Para Beth Scott “el estudio de IDC muestra claramente como tanto los fabricantes locales como las compañías internacionales en la Unión Europea se están viendo directamente afectadas por la piratería de software. Pero los daños no paran ahí, sino que se extienden a lo largo y ancho de las cadenas de distribución en los 25 Estados miembros. Con tanto terreno por ganar, esto se convierte en una gran oportunidad, particularmente si los dinámicos y emergentes mercados de la recién ampliada Unión Europea se desarrollan en un entorno optimizado para la creatividad y pueden alcanzar plenamente todo su potencial.”
Para realizar este análisis IDC se ha basado en sus informes propios sobre los segmentos de hardware y software, ha realizado más de 5.600 entrevistas en 15 países y ha utilizado la experiencia de sus analistas en todo el mundo con el fin de poder evaluar las condiciones de los distintos mercados. IDC ha establecido la tasa de piratería y las pérdidas económicas asociadas utilizando sus propios datos de PC, software y licencias de todos los fabricantes de la industria en 86 países.
Para Steven Frantzen, Vicepresidente de IDC para Europa Central y Oriental, Oriente Medio y África, “por cada dólar de software que se vende, otro dólar, incluso dos [2], van a parar a servicios locales, cadenas de distribución y otras compañías que participan en el proceso, lo que demuestra que las economías locales tienen mucho que ganar con la reducción de la piratería.”
Según los propios miembros de BSA, los fabricantes locales de software y los mercados emergentes afrontan una gran oportunidad y un gran reto a la hora de romper las barreras de la piratería y alcanzar todo su potencial.
Para explicar el impacto de la piratería sobre los fabricantes locales en España, Luis Frutos, Director de Comunicación y de Relaciones Corporativas de SP/Grupo SAGE, señala que “naturalmente, la piratería es una de las principales preocupaciones de cada fabricante de software, ya que nos afecta a todos, pero a medio y largo plazo también repercute negativamente en todo el sector español de las TI. Una cultura que no muestra respeto hacia la Propiedad intelectual es una cultura empobrecida.”
Según Olaf Kekrer, Director General de la compañía alemana O&O Software, “la lucha contra la piratería requiere grandes esfuerzos que nosotros preferimos emplear en hacer crecer nuestra compañía. Queremos crear software, no tener que estar detrás de aquellos que se quieren aprovechar de nuestro trabajo”.
En Italia, Gianandrea De Bernardis, CEO de Teamsystem señala que “es cierto que un incremento en el respeto de la Propiedad Intelectual beneficiaria positivamente a la economía italiana a través de un incremento en los beneficios y el empleo”.
En respuesta al estudio, BSA ha anunciado un plan de acciones con cinco puntos estratégicos para acabar con el problema de la piratería de software en la Unión Europea:
Plan de cinco Acciones de BSA:
Respeto: fomentar el respeto por la Propiedad Intelectual, empezando en todas las escuelas europeas, universidades y empresas.
Confianza: incrementar la confianza en la industria para facilitar una apuesta continuada por el I+D, motor de inversión y crecimiento de la economía digital en Europa.
Seguridad: asegurar que todas las compañías comprendan las consecuencias derivadas de la falta de seguridad y la importancia de crear un entorno de trabajo seguro y legal.
Crecimiento e Innovación: facilitar la rápida y efectiva puesta en marcha de políticas y leyes diseñadas para crear una industria de software saludable y un entorno fuerte para la innovación.
Centralización de la Gestión del Software: incrementar la percepción del software como un elemento fundamental del negocio mejorando las prácticas de la gestión del software.
Según Steven Frantzen, “a pesar de que los índices de piratería en esta región están al mismo nivel que la media mundial, Europa Occidental tiene las mayores pérdidas económicas asociadas a la piratería, con unas cifras superiores a los 8.000 millones de euros. Aunque existen tendencias alentadoras en la región, todavía queda mucho trabajo por hacer para asegurar que los derechos de propiedad intelectual de todos los desarrolladores software son protegidos.”
Según Beth Scott, “nuestro plan de cinco puntos sólo puede salir adelante con el apoyo de los gobiernos de los Estados miembros. Las mejoras reales podrán realizarse a través de cambios significativos en el entorno legislativo y con el apoyo de la sociedad tanto a la Propiedad Intelectual como al sector creativo de la industria”.
De forma específica, BSA hace un llamamiento a los Gobiernos de la Unión Europea para tomar medidas en las siguientes áreas:
Directiva Europea de Enforcement: Es necesaria una rápida puesta en práctica de la legislación recientemente adoptada. La Directiva introduce nuevas y mejores herramientas de ejecución para luchar contra la piratería y la falsificación en la región.
Directiva Europea de Copyright: Hasta el momento, menos de la mitad de los Estados miembros de la Unión Europea ha puesto en práctica esta Directiva, un paso definitivo en la modernización de leyes de propiedad intelectual europeas, que crea un marco de trabajo para un entorno digital seguro para los negocios. La fecha límite para la puesta en práctica de esta directiva acabó hace más de 18 meses.
Digital Rights Management (DRM): BSA hace un llamamiento a los gobiernos para tomar medidas contra los obstáculos que dificultan la puesta en marcha de los DRM (Gestión Digital de Derechos) en la región. Los cánones y la carencia de un marco de licencias para toda la comunidad están frenando esta iniciativa que ayuda a encarar el problema de piratería.
|
País |
Índice de Piratería |
Pérdidas Económicas (millones de $) |
|
Alemania |
30% |
$1.898,9 |
|
Austria |
27% |
$108,6 |
|
Bélgica |
29% |
$240,0 |
|
Chipre |
55% |
$7,8 |
|
Dinamarca |
26% |
$164,8 |
|
Eslovaquia |
50% |
$40,3 |
|
Eslovenia |
52% |
$31,9 |
|
España |
44% |
$512,2 |
|
Estonia |
54% |
$14,4 |
|
Finlandia |
31% |
$148,4 |
|
Francia |
45% |
$2.310,5 |
|
Grecia |
63% |
$86,9 |
|
Holanda |
33% |
$576,9 |
|
Hungría |
42% |
$96,1 |
|
Irlanda |
41% |
$70,9 |
|
Italia |
49% |
$1.126,9 |
|
Letonia |
57% |
$16,1 |
|
Lituania |
58% |
$16,5 |
|
Malta |
46% |
$2,1 |
|
Polonia |
58% |
$300,5 |
|
Portugal |
41% |
$65,5 |
|
Reino Unido |
29% |
$1.600,6 |
|
República Checa |
40% |
$105,6 |
|
Suecia |
27% |
$241,1 |
|
Región |
37% |
$9.783,6 |
[1] Para Europa Occidental, del estudio de IDC “Economic Impact of Piracy Study”, de abril de 2003
[2] Estudio de IDC sobre el impacto económico de la piratería, 2003
(03/06/03)
Octavo
Estudio Global sobre Piratería de Software de BSA
BSA, Business Software Alliance, ha presentado los resultados del Octavo
Estudio Global sobre Piratería de Software (www.bsa.org/globalstudy/). Según
este estudio, el índice mundial de piratería de software ha descendido
diez puntos porcentuales en los últimos ocho años. En Europa, BSA atribuye
esta reducción a una mayor concienciación del problema dentro del sector
empresarial y a una mayor implicación de los gobiernos locales en la mayor
parte de los países comunitarios.
Según el estudio, el porcentaje global de piratería de software ha
descendido hasta el 39% en 2002, de un absoluto del 49 % en 1994, fecha de
realización del primer estudio. En Europa Occidental la cifra ha descendido
17 puntos, pasando del 52% al 35%.
Los 10 países que durante el pasado año 2002 registraron los índices de
piratería de software más altos son:
Vietnam:
2001 = el 94 % - 2002 = 95 %
China:
2001 = el 92 % - 2002 = 92 %
Otros CEI:
2001 = el 88 % - 2002 = 90 %
Indonesia:
2001 = el 88 % - 2002 = 89 %
Rusia:
2001 = el 87 % - 2002 = 89 %
Ucrania:
2001 = el 86 % - 2002 = 89 %
Paquistán:
2001 = el 83 % - 2002 = 80 %
Nicaragua:
2001 = el 78 % - 2002 = 77 %
Tailandia:
2001 = el 77 % - 2002 = 77 %
Bahrein:
2001 = el 77 % - 2002 = 76 %
En
España el índice de piratería se ha reducido dos puntos porcentuales con
respecto al ejercicio anterior, situándose en el 47%. Asimismo, las pérdidas
económicas se sitúan en 97 millones de dólares. En lo que se refiere a la
evolución de la piratería informática, España ha reducido su índice en
30 puntos porcentuales desde la elaboración del primer informe en 1994. A
pesar de estas mejoras nuestro país sigue siendo el segundo país de Europa
Occidental con mayor índice de delito informático, siendo sólo superado
por Grecia y continua 12 puntos por detrás de la media europea.
Para
Beth Scott, Vicepresidente de BSA EMEA, “a pesar de que la piratería de
software ha declinado significativamente en Europa Occidental durante los últimos
ocho años, no existe ninguna causa para la autocomplacencia. Aunque todos
los países europeos han trabajado duramente para reducir los índices de
copias ilegales de software, la piratería continúa teniendo un gran
impacto en las economías de la región, donde una de cada tres aplicaciones
tiene un origen ilegal”
Beth
Scott añade que, “cada mejora incremental tiene una gran ventaja
potencial para las economías nacionales en términos de creación de
trabajo y réditos fiscales, pero para marcar una diferencia real, la Unión
Europea tiene que adoptar ' una tolerancia cero ' con respecto al robo de
propiedad intelectual. Esto sólo se consigue mejorando la legislación y
aunque la Unión Europea y muchos gobiernos locales han tomado medidas para
mejorar la protección de derechos de autor durante los pasados ocho años,
aún queda mucho por hacer. Desde BSA celebramos la adopción de la
Directiva Europea presentada recientemente, pero creemos que no eliminará
la falta de consistencia y las debilidades de las legislaciones nacionales
de algunos de los Estados miembros de la Unión Europea. Una fuerte medida
disuasoria legal es importante para poder asumir la seriedad del problema”
Según
Beth Scott "en Europa afrontamos dos amenazas adicionales inminentes;
el empleo creciente de Internet para distribuir software ilegal y la
influencia potencial de los países de nuevo acceso a la UE. " Los
porcentajes de Piratería en países de Europa Oriental son a menudo dos
veces más elevados que los de sus vecinos de Europa Occidental.
El
estudio independiente de IPR utiliza una metodología sistemática para
determinar los índices mundiales de piratería de programas informáticos
comerciales, las pérdidas en dólares relacionadas con esta piratería y
las tendencias en 85 países de todo el mundo. Las pérdidas globales en dólares
debido a la piratería de programas informáticos aumentaron 19% en 2002 y
se situaron en 13.080 millones de dólares. La continuidad de la recesión,
la disminución registrada en los envíos de programas informáticos y el
leve descenso en los índices de piratería se vieron más que compensados
por un aumento generalizado en los precios de los programas informáticos.
Europa
Occidental: Desde 1994 hasta 2002, el índice de piratería en Europa
Occidental cayó diecisiete puntos, de 52% a 35%, y ocupó el tercer lugar
de todas las regiones. Irlanda fue el país que registró la mejora más
importante ya que pasó de 74% en 1994 a 42% en 2002, lo que representa un
descenso de treinta y dos puntos. Le sigue España con una mejora de treinta
puntos ya que su descenso fue de 77% a 47% en el mismo período. Finlandia y
Países Bajos redujeron veintiocho puntos sus índices de piratería de
programas informáticos. Suiza registró el índice más bajo de piratería
en Europa Occidental en 1994 y, luego de una caída de 6 puntos a 32% en
2002, aún
se ubica por debajo del índice promedio de piratería para Europa
Occidental de 35%, pero muy por encima de Dinamarca, cuyo índice de piratería
en 2002 fue de 24%.
Europa
Oriental: Desde 1994 hasta 2002, el índice de piratería en Europa Oriental
cayó catorce puntos de 85% a 71%, lo que lleva a la región a ocupar la
cuarta posición entre las mejoras más importantes en todas las regiones.
Eslovenia fue el país que más mejoró ya que redujo su índice de piratería
en treinta y siete puntos, de 96% a 59%. Le siguió Hungría con un descenso
de treinta y un puntos, de 76% en 1994 a 45% en 2002. El índice de piratería
en Rusia bajó solo seis puntos, de 95% en 1994 a 89% en 2002.
Oriente
Medio/África: La región de Oriente Medio/África mostró una mejora
superior a la de cualquier otra región, con una reducción de treinta y un
puntos en la piratería, de 80% en 1994 a 49% en 2002. En promedio, Oriente
Medio, registró una mejora en el índice de piratería de 84% en 1994 a 50%
en 2002, lo que muestra un descenso de treinta y cuatro puntos. A la cabeza
de la región se ubica EAU con un descenso de cincuenta puntos, con un índice
de piratería que llegó a 86% en 1994 y se situó en 36% en 2002.En total,
África registró un descenso de veintinueve puntos, de 77% en 1994 a 48% en
2002. Sudáfrica registró un descenso de treinta puntos, de 64% en 1994 a
34% en 2002, y en Egipto el descenso fue de treinta y dos puntos, de 84% en
1994 a 52% en 2002, en lo que representa la mejora más importante entre los
países de la región.
América
del Norte: América del Norte, que ya posee el índice de piratería más
bajo del mundo, registró un descenso moderado, de 32% en 1994 a 24% en
2002. El índice de piratería de 23% alcanzado por Estados Unidos en 2002
representa un descenso de ocho puntos con respecto al de 31% registrado en
1994, y continúa siendo el más bajo de todos los países del mundo. El índice
de piratería en Canadá fue de 39% en 2002, lo que representa un descenso
de siete puntos con respecto al 46% registrado en 1994.
América
Latina: Entre 1994 y 2002, los índices de piratería en la región de América
Latina cayeron veintitrés puntos, de 78% a 55%. Esta amplia mejora fue
superada solamente por la región Oriente Medio/África. Guatemala registró
el mayor descenso, treinta y tres puntos, de 94% en 1994 a 61% en 2002.
Ecuador registró un descenso de treinta y un puntos, de 90% en 1994 a 59%
en 2002, mientras que en El Salvador el descenso en el índice de piratería
fue de veintinueve puntos, de 97% en 1994 a 68% en 2004. Los índices de
piratería tanto en Costa Rica como en República Dominicana cayeron
veintiocho puntos y ambos países registraron un descenso de 89% en 1994 a
61% en 2002. Brasil y México, los dos países más grandes de la región,
registraron un descenso de veintidós y veintitrés puntos, respectivamente.
El índice de piratería en Brasil cayó de 77% en 1994 a 55% en 2002 y en México
cayó de 78% en 1994 a 55% en 2002.
Asia/Pacífico:
El índice de piratería en la región Asia/Pacífico mostró una mejora de
trece puntos porcentuales, de 68% en 1994 a 55% en 2002. Japón registró el
mayor descenso en piratería en la región Asia/Pacífico con un descenso de
treinta y un puntos, de 66% en 1994 a 35% en 2002. Le siguió Taiwán con un
descenso de veintinueve puntos, de 72% en 1994 a 43% en 2002. Tanto
Filipinas como Corea mostraron importantes variaciones en sus índices de
piratería. Filipinas registró un descenso de veintiséis puntos, de 94% en
1994 a 68% en 2002, mientras que el de Corea fue de veinticinco puntos, de
75% en 1994 a 50% en 2002.
BSA ha encargado la elaboración de este informe a la consultora independiente International Planning and Research Corporation (IPR). El estudio evalúa los datos de las ventas y la información de mercado para seis regiones mundiales y examina 26 aplicaciones de software de negocio. La metodología está basada en la contrastación de dos juegos de datos: la demanda de aplicaciones de software nuevas y el suministro legal de aplicaciones de software nuevas. Los datos están sacados de dos fuentes principales: datos de envío de software suministrados por empresas miembros de BSA y datos de mercado proporcionados por MetaFacts, Inc.,, , una firma de estudios del mercado de tecnología.
La
operación SMART ha destapado una red ilegal que operaba a lo largo de nueve
provincias italianas y que facturaba 60 millones de euros
En
una de las mayores operaciones contra la piratería informática en Europa,
la Policía italiana (Guardia di Finanza) y Business Software Alliance (BSA)
han clausurado una red organizada de piratería en Internet que centraba su
actividad en la falsificación y comercialización de software y de otros
productos piratas a través de distintos websites ilegales. Esta organización
facturaba por un valor superior a los 60 millones de euros.
La
puesta en común de las investigaciones, que se han prolongado durante
varios meses, ha dado lugar a varios registros sincronizados a lo largo de
nueve provincias italianas, entre las que se incluyen Milán, Bolonia, Nápoles
y Trieste, con el resultado de una persona detenida con cargos y diez
sospechosos identificados. Los bienes incautados incluyen más de 100.000
productos de software preparados para su duplicación en CDs y DVDs,
Hardware, así como otra cuantiosa serie de productos entre los que se
incluyen los últimos estrenos de cine y videojuegos. Además, han sido
descubiertas 4.000 imágenes de contenido explícito pornográfico y pedófilo,
junto con información para duplicar tarjetas smart para televisión por satélite.
La investigación y captura de pruebas sigue todavía abierta.
A
través de tres websites ilegales esta organización comercializa descargas
de programas informáticos y vendía CDs con recopilación de programas y
utilidades multimedia, utilizando para su promoción correos electrónicos
anónimos que, muchas veces, utilizaban mensajes encriptados con contraseñas
para obtener clientes.
“El
programa de BSA de acciones legales en Internet trabaja conjuntamente con
diferentes Fuerzas de Seguridad, como la Guardia di Finanza, ofreciendo gran
experiencia de investigación en Internet y la tecnología necesaria para
ayudar a localizar localmente a los infractores”; según palabras de Beth
Scott, vicepresidente de BSA EMEA.
Según
Beth Scott, “nuestro equipo de Investigadores en Internet está utilizando
nuevas herramientas digitales para, de una manera proactiva, localizar
infractores piratas a través de Internet en Europa. Este tipo de
delincuente está usando métodos cada vez más sofisticados para distribuir
software ilegal a través de Internet, y van desde individuos que operan por
su cuenta a, como en este caso, intrincadas redes organizadas. Nosotros
usamos técnicas de investigación cada vez más complejas para seguir estas
operaciones criminales, tanto dentro como fuera de la UE. BSA no sólo
persigue al proveedor, sino a toda la red de distribución, incluyendo las fábricas
de manufactura donde se producen ilegalmente estos productos. Estas medidas
son parte de nuestro esfuerzo para proteger a consumidores contra piratas
del software en Internet y promover una comunidad online segura y legal.”
Las
organizaciones piratas que operan a través de Internet en Italia son
conocidas por tener lazos de unión con redes ilegales organizadas en otros
países de la UE. En la actualidad BSA trabaja con los Cuerpos y Fuerzas de
Seguridad del Estado en Reino Unido, Países Bajos, Alemania y España en
operaciones contra la piratería en Internet, en escalas parecidas.
Según
el último estudio sobre Piratería Global de Software presentado por BSA el
pasado mes de Junio, el índice de piratería en Europa Occidental creció
en 2001 por segundo año consecutivo, incrementándose en tres puntos
porcentuales, hasta alcanzar el 37%. Esto significa que más de una tercera
parte de las aplicaciones que se utilizan en Europa Occidental tienen un
origen ilegal. Solamente en Europa, las pérdidas de beneficios alcanzaron
casi los 2.900 millones de euros, lo que equivale a una cuarta parte de las
pérdidas totales provocadas por la piratería informática.
El
desconocimiento del delito es una de las causas principales de la piratería
de software en España. Según Jordi Pons, Presidente del comité español
de BSA, “el alto índice de delito informático en nuestro país es debido
en gran parte al desconocimiento de la PYME española sobre lo que es
realmente la piratería informática y sobre los riesgos que acarrea la
utilización de software ilegal”.
Para
intentar paliar este desconocimiento BSA ha puesto en marcha diversas campañas
de concienciación en el uso de software legal. Estas campañas, que ya se
han acercado a más de 11.000 empresas en Cataluña y Madrid, llegan ahora a
Valencia y Murcia, donde un centro de información móvil de BSA recorre,
desde el pasado 21, las áreas de negocio más importantes de estas dos
provincias.
Según
Jordi Pons, “con estas campañas BSA pretende, por un lado, informar y,
por otro, poner en alerta a los empresarios. No estamos haciendo otra cosa
que defender un derecho legítimo, el de la propiedad Intelectual de los
productos que desarrollamos. La piratería en nuestro país supone que cada
año dejen de crearse miles de empleos y que la Hacienda Pública deje de
ingresar decenas de miles de millones de pesetas en concepto de impuestos, y
estos costes no sólo los notamos nosotros como empresas fabricantes de
software, también afectan al conjunto de la ciudadanía del país”.
La
legislación española contempla delito en los siguientes supuestos:
·
Al copiar o distribuir un programa de ordenador o la documentación que le
acompaña, incluidas aplicaciones, datos, códigos y manuales, sin permiso
expreso o licencia del propietario de los derechos de explotación.
·
Al utilizar un programa sin la correspondiente licencia o autorización del
fabricante, con independencia de que se utilice en un solo ordenador o en
varios de forma simultánea.
·
Al utilizar programas de ordenador en un número de copias superior al
autorizado por el fabricante en sus contratos o licencias de uso.
·
En empresas y demás organizaciones al fomentar, consciente o
inconscientemente, permitir, obligar o presionar a los empleados a realizar
o distribuir copias no autorizadas del programa.
·
Al efectuar copias no autorizadas porque alguien lo requiere u obliga a
ello.
·
Al ceder o prestar el programa de forma que pueda ser copiado o al copiarlo
mientras está en su posesión en calidad de cedido o prestado.
·
Al crear, importar, poseer o negociar con artículos destinados a burlar o
neutralizar cualquier medio técnico aplicado para proteger el programa de
ordenador.
·
Al adquirir software ilegal a sabiendas de su origen ilícito.
Otro
de los puntos que, según BSA, fomentan el delito informático es la falta
de estrictas políticas de software y uso de Internet dentro de la empresa
española.
Según
un estudio europeo encargado por BSA, y realizado por Ashdown Group, la
flexibilidad y la falta de políticas empresariales acerca del uso de
Internet en las PYMES europeas pone en peligro a un 40% de los negocios. La
inexistencia de unas directrices serias sobre las descargas de programas de
Internet, y las acciones ilegales de los empleados, pueden acarrear para las
PYMES sanciones asociadas con el uso de software ilegal.
La
investigación también revela la escasa meticulosidad de los españoles a
la hora de comprobar sus licencias de software: solamente el 30% lo hace
trimestralmente, un 14% cada seis meses y un 26% revisa su software
anualmente. El 32% admite que nunca ha comprobado sus licencias o que
desconoce este asunto.
Del
resultado conjunto de todas estas acciones, se ha obtenido una cifra de
152.344,16 euros en concepto de pago de daños por vulneraciones a los
Propietarios de los Derechos de Autor
Durante
los seis primeros meses del presente año, Business Software Alliance (BSA)
ha realizado un total de 177 acciones contra empresas españolas que
presuntamente atentan contra la Propiedad Intelectual del Software. Gran
parte de estas acciones corresponden a acciones extrajudiciales contra
empresas que pudieran estar distribuyendo o utilizando software de origen
ilegal. Además, BSA ha realizado un total de diez registros o acciones
judiciales, ocho por vía civil y dos por vía penal.
Sólo en el canal de Distribución, y durante estos seis primeros meses del
año, BSA ha emprendido un total de 54 acciones legales. Según Jordi Pons,
Presidente del Comité Español de BSA, "aunque no se tienen datos
oficiales, es cierto que el sector de la distribución es una de las vías
de piratería informática más común. No sabemos exactamente qué
porcentaje de aplicaciones piratas se distribuyen a través del canal de
distribución, lo que sí es cierto es que estimamos que, aproximadamente,
el 40% de este sector reproduce y distribuye software y aplicaciones informáticas
de manera ilegal ".
Del resultado conjunto de todas estas acciones, se ha obtenido una cifra de
152.344,16 euros en concepto de pago de daños por vulneraciones a los
Propietarios de los Derechos de Autor. Además, como resultado de estas
acciones y tras la regularización de las empresas, se ha obtenido una
cantidad de 152.544,47 euros en concepto de compra de nuevas licencias.
Según
el último estudio realizado por la BSA, presentado el pasado mes de junio,
la mitad de los programas de software que funcionan en los ordenadores españoles
son "piratas" es decir, copias ilegales. En concreto, el 49 por
ciento del software que se utilizó en España durante el año 2001 tuvo un
origen ilegal. Estas cifras colocan a España a la cabeza de la piratería
informática dentro de la Unión Europea, solamente precedida por Grecia,
cuyo índice asciende al 64 por ciento.
En España, BSA cuenta con una línea telefónica de información y
denuncias: 900-211-048 y una página web, http://www.bsa.org/es
para atender cualquier tipo de consulta en relación con la campaña contra
la piratería informática.
A
través de esta herramienta gratuita para legalización del software en
Colombia, los usuarios informáticos pueden recibir asesoría de
especialistas en el tema de licenciamiento y protección de la propiedad
intelectual
Consciente
de la gran necesidad de las empresas colombianas de recibir asesoría sobre
la legalidad del software que está siendo utilizado, Business Software
Alliance (BSA) Colombia presentó su nueva línea telefónica de ayuda
gratuita y denuncia del software ilegal: 01 800 09 12575; a través de la
cual las personas pueden recibir asesoría de especialistas en el tema de
licenciamiento y protección de la propiedad intelectual.
“Muchas
veces las empresas incurren en ‘piratería’ por desconocimiento del tema
de licenciamiento o de las leyes que protegen los derechos de autor y al
software específicamente. La línea telefónica de ayuda de BSA Colombia
permitirá que la información sobre los derechos de autor llegue a una
mayor cantidad de personas que además podrán utilizarla para hacer
consultas en línea o solicitar asesorías gratuitas, con la mayor
confidencialidad”, explicó Andrés Espinosa, representante de las BSA
para Colombia.
Andrés
Espinosa recalcó que todos los servicios de ayuda y educación a los
usuarios de software ofrecidos por la BSA en Colombia son completamente
gratuitos y confidenciales.
“Con
la nueva línea 01 800 09 12575, la BSA busca ofrecer a las empresas una
herramienta que les permita resolver sus interrogantes en todo lo
relacionado con el tema de licenciamiento, de cara a presentar su informe de
gestión o validar la información con la que cuentan actualmente”, explicó
Espinosa.
En
la línea 01 800 09 12575 los ciudadanos también podrán denunciar todos
los casos de piratería de software que conozcan, información que será
suministrada oportunamente por la BSA a las autoridades correspondientes.
“ En la línea 01 800 09 12575 se recibirán también las denuncias de
todos aquellos usuarios que estén al tanto sobre compañías o personas que
comercializan, venden o utilizan software ilegal. Los datos serán guardados
en absoluta reserva para preservar la integridad de los denunciantes”,
concluyó Andrés Espinosa.
La Business Software Alliance (BSA) fundada en 1998 es una alianza internacional de 65 empresas líderes en el desarrollo de software, que tiene por objeto dar a conocer a los usuarios informáticos la legislación relativa a los derechos de Propiedad Intelectual , favorecer políticas que promueven la innovación y la ampliación de oportunidades comerciales y la lucha contra la piratería de software. Para mayor información sobre la BSA puede obtenerse en: www.bsa.org/colombia y www.nopiracy.com.
BSA
anuncia la disponibilidad gratuita de una nueva versión de esta utilidad
que permite rastrear el uso de programas no autorizados o sin licencia en
las empresas
Desde
hace unos días y gracias a un acuerdo firmado con la compañía Attest
Systems en enero de 2000, Business Software Alliance (BSA), el principal
grupo mundial defensor del uso del software legal, ofrece gratuitamente una
nueva versión del software GASP, una herramienta diseñada para ayudar a
identificar y detectar software bajo licencia e ilegal además de otros
archivos en los sistemas informáticos de las empresas ya sean equipos de
escritorio, portátiles o servidores de red.
Las
organizaciones de todo el mundo podrán descargar esta práctica utilidad
desde el site de BSA - www.bsa.org - con el fin de gestionar su activo
informático y evitar los riesgos asociados con el uso de software ilegal.
La versión 6.2 de GASP está limitada a la auditoría de 100 equipos por un
periodo de 60 días, durante los cuales el administrador no sólo podrá
recopilar información sobre qué programas de softwares están residentes
en un determinado sistema sino también qué componentes del mismo están
actualmente instalados. La nueva versión hace más fácil para el usuario
entrar y rastrear sus licencias de software así como añadir nuevos tipos
de informe o modificar los ya existentes.
Las numerosas descargas en todo el mundo de GASP, cuya versión integra que permite además la auditoría de hardware entre otras funciones comercializa Attest Systems, ha dejado patente que esta utilidad es un elemento clave dentro del programa educativo emprendido por BSA en su lucha a favor del uso de software legal.
Beth Scott, vicepresidente de BSA Europa, ha comentado que “estas medidas son una fuerte respuesta de la industria del software europea, cuyos niveles de tolerancia han sido puestos a prueba con unos índices de piratería crecientes. A pesar de que el trabajo que se está llevando a cabo en materia de educación y política pública está teniendo impacto, no podemos ignorar el hecho de que una buena parte de las empresas que utilizan software pirata están actuando por encima de la ley“.
BSA ha trazado algunas líneas de actuación para Europa, referentes a las áreas de educación, política pública y prioridades para Internet:
Acciones:
Durante 2001, BSA emprendió acciones contra 6.500 empresas
europeas. El problema del aumento de la piratería de software
es tan grande que representa una parte importante de las pérdidas
de beneficios de las industrias fabricantes y de las economías
europeas. BSA está invirtiendo recursos adicionales en sus
actuaciones para demostrar a las empresas que utilizan software
no original las consecuencias legales de sus actividades ilícitas.
Política:
BSA hace un llamamiento a la Administración Europea para que
incorpore de medidas más duras y para que armonice las
distintas legislaciones en su próxima Directiva de Obligado
Cumplimiento. Además, BSA continua trabajando con los gobiernos
locales con el objetivo de que la piratería de software sea un
asunto a tratar en sus respectivas agendas.
Educación:
En 2001, BSA contactó con más de un millón de empresas
europeas con el objetivo de facilitarles herramientas de uso
gratuito para la gestión del software. BSA continuará
promoviendo extensamente el uso de estas herramientas, que se
ofrecen gratuitamente a través del web (www.bsa.org/spain) y a
través de su línea de información telefónica (900 211 048).
Sólo durante el pasado año, BSA recibió 40.000 llamadas telefónicas
y dos millones de visitas a su página web de distintas empresas
europeas buscando consejo sobre gestión de software, o
denunciando casos de uso ilegal de software.
Internet:
BSA también está intensificando su programa de actuación
global en Internet, diseñado para localizar distribuidores de
software ilegal en la web y poner fin a sus actividades
ilegales. Las nuevas herramientas digitales están siendo
desarrolladas en este entorno y serán utilizadas por el equipo
de investigadores de Internet de BSA para buscar de forma
proactiva piratas en Internet en Europa.
Según Beth Scott “los piratas están utilizando métodos cada vez más sofisticados para distribuir software ilegal en Internet. Desgraciadamente, aún tenemos que oír las quejas de miles de consumidores que han sido estafados y han tenido que pagar por este tipo de software. Es importante que nosotros podamos estar un paso por delante de los piratas. Desde BSA seguiremos desarrollando nuevas técnicas de investigación y herramientas que nos permitan seguirles la pista y poder tomar acciones en contra de estos individuos u organizaciones ilegales”.
El séptimo Estudio Global sobre Piratería de Software de BSA muestra cómo el ratio de piratería en Europa Occidental ha crecido por segundo año consecutivo, incrementando un 3% hasta situarse en el 37%, lo que significa que una de cada tres aplicaciones utilizadas en esta región tiene un origen ilegal. Sólo en Europa Occidental, las pérdidas económicas derivadas de la piratería de programas informáticos alcanzaron la suma de casi €2.900 millones, el equivalente a un cuarta parte de las pérdidas en todo el mundo.
Beth Scott añadió que: “la industria del software europea se ha visto afectada por el bache económico mundial, y el aumento de los índices de piratería ha creado bastante inquietud. Ninguna industria puede tolerar el robo del 40% de sus ganancias. Los programas informáticos son un elemento de valor clave en el mundo de los negocios. La mayoría de las compañías respetan este valor, pero en BSA seguiremos luchando contra todas aquellas empresas que utilicen software ilegal para su propio beneficio económico dañando, en su camino, a la industria del software y a la propia economía local.”
El estudio independiente, dado a conocer ayer, destaca el grave impacto del uso de software ilegal sobre las economías de 85 países. Las pérdidas mundiales ocasionadas por la piratería descendieron tan sólo en un billón de dólares con respecto al 2000, el pasado año la cifra alcanzó los 11.75 billones de dólares.
Esta disminución puede atribuirse a una rebaja en los precios del software y a los efectos de una ralentización económica mundial. América del Norte, Asia/Pacífico y Europa Occidental, fueron de nuevo los países que registraron los índices más altos de pérdidas con un 85 %.
Los 10 países que durante el pasado año 2001 registraron los índices de piratería de software más altos son:
Vietnam:
2000 = el 97 % - 2001 = 94 %
China:
2000 = el 94 % - 2001 = 92 %
Indonesia:
2000 = el 89 % - 2001 = 88 %
Ucrania / Otros CEI:
2000 = el 89 % - 2001 = 87 %
Rusia:
2000 = el 88 % - 2001 = 87 %
Paquistán:
2000 = el 83 % - 2001 = 83 %
Líbano:
2000 = el 83 % - 2001 = 79 %
Qatar:
2000 = el 81 % - 2001 = 78 %
Nicaragua:
2000 = el 78 % - 2001 = 78 %
Bolivia:
2000 = el 81 % - 2001 = 77 %
Resúmenes Regionales
Asía/Pacífico: Varios países de esta zona experimentaron un aumento en los índices de piratería durante el 2001. Malasia y la Indica registraron un crecimiento del 70 %, Filipinas un 63 %. La piratería en el resto de países sufrió ligeros cambios: Indonesia disminuyó el porcentaje del 89 al 88 %. Japón permaneció en el 37 %, mientras que Australia, disminuyó del 33 % registrado en el 2000, al 27 %. Nueva Zelanda siguió siendo el país con el índice de piratería más bajo de la región con un 26 %. El país que encabeza la lista mundial con los niveles más altos de piratería es Vietnam, con un 94 %.
Las pérdidas regionales aumentaron de 4.1 billones de dólares en el 2000 a más de 4.7 billones durante el pasado año, lo que representa casi la mitad de las pérdidas mundiales.
Europa Oriental: Con un 67 %, esta región posee el índice de piratería más alto de todas las regiones. Rusia y Ucrani/Otros CIS mantuvieron los índices más altos de toda Europa Orienta, ambos con un 87 %. Polonia, el tercer país más grande de la región, redujo sus porcentajes de 54 al 53 %. Con un 43 %, la República Checa mantiene su posición como país con el índice de piratería más bajo de la región.
Las pérdidas económicas se han cuantificado en más 434 millones de dólares en el 2001, unos 30 millones más que para el 2000.
Europa Occidental: Con un 37 %, Europa Occidental sigue siendo la región con el segundo índice de piratería más bajo, si bien, se posiciona como la segunda región con los índices más altos en cuanto a pérdidas económicas, sumando alrededor de 2.7 billones de dólares, un 24 % de las pérdidas globales por piratería de software. Las pérdidas más graves las sufrieron Alemania (681 millones $), Italia (468 millones $) y Francia (527 millones $).
Grecia (64 %), España (49 %) y Francia (46 %) encabezan la lista de países de esta región con un mayor porcentaje de piratería.
América Latina: Durante tres años consecutivos, América Latina viene reduciendo sus niveles de piratería, registrando ahora un 57 %. La piratería de software en América Latina cuesta casi 865 millones de dólares. Los países con los niveles más altos son Nicaragua (el 78 %), Bolivia (el 77 %), El Salvador y Guatemala (ambos con el 73 %). Brasil y México, las dos economías más importantes de la región, redujeron sus porcentajes y se cuantificaron en un 56 % y un 55 %, respectivamente. Sin embargo, el tercer país más importante económicamente, Argentina, aumentó su índice alcanzando el 62 %.
Oriente Medio y África: Esta región experimentó una reducción de sus niveles del 55 % en el 2000 al 52 % en el pasado año. Las tres economías más grandes de Oriente Medio - Turquía, Israel y Arabia Saudí - registraron un descenso, Turquía disminuyó del 63 % en el 2000 al 58 % en el 2001. Israel es el país con el índice de piratería más bajo con un 40 %.
La piratería de software cuesta a esta región casi 284 millones $. África vió un pequeño aumento de la piratería, del 52 % en 2000 al 53 % en 2001. Sudáfrica, la economía más grande en la región, tenía la tarifa más baja en la región, en el 38 %. Kenia y Nigeria eran los dos países en la región con la tarifa de piratería alta, en el 77 % y el 71 % respectivamente.
Norteamérica: Norteamérica sigue manteniendo su posición de región con el menor índice de piratería con un 26 %, frente al 25 % registrado en el 2000. Durante los siete pasados años, sus porcentajes disminuyeron de 32 al 26 %. No obstante, Norteamérica se posiciona en el tercer puesto de pérdidas económicas más altas, alcanzando la cifra de 1.9 billones de dólares, un billón menos que en el 2000.
Las pérdidas totales en los Estados Unidos fueron más de 1.8 billones de dólares, frente a 2.6 billones en el 2000. Este descenso es el resultado en parte por que el dólar estadounidense era en el 2001 más fuerte que otras divisas locales y al descenso continuado de los precios del software. En Canadá, el porcentaje de piratería se mantuvo igual (38 %), pero sin embargo las pérdidas se redujeron de 304 millones alcanzados en el 2000, a más de 189 millones de dólares del pasado año.
Según se desprende de la encuesta, conducida por la empresa Ipsos Public Affairs a través de Internet, prácticamente la mitad de los 1.026 internautas americanos encuestados afirmó haber descargado alguna vez software comercial y un 81 por ciento aseguraron no haber abonado el pago de todas las copias realizadas del mismo. De hecho, el 57 por ciento que había realizado descargar raramente o nunca pagan los trabajos descargados protegidos por el copyright.
A pesar del comportamiento ilícito de los internautas, es curioso comprobar que la gran mayoría (95%) opinaron que se debería pagar los trabajos de los desarrolladores de software y un 85 por ciento piensa que es crucial aplicar fuertes medidas de protección de la propiedad intelectual con el fin de proteger los beneficios de las empresas de lo que depende la financiación en investigación y desarrollo de nuevos e innovadores productos.
Tan sólo un 12 por ciento entienden haber cometido piratería informática, un problema que supone en todo el mundo pérdidas de billones de dólares y cientos de miles de empleos cada año. Aunque muchos internautas pueden no entender que violan la ley, es evidente que un gran número toman decisiones "circunstanciales" sobre si deben o no pagar por el software copiado. Cuando se les preguntó si considerarían la descarga de un software comercial para ahorrar dinero, aún sabiendo que es pirata o sin licencia, cerca de la mitad afirmaron que dependería de las circunstancias.
El presidente y CEO de BSA, Robert Holleyman, considera que del estudio se desprenden datos alentadores. "Los internautas reconocen el valor de propiedad intelectual". Holleyman apunta que el alarmante índice de piratería on-line indica la necesidad de mejorar la educación y aplicar programas enfocados a hacer el mundo on-line seguro y legal tanto para los consumidores como para los fabricantes de software.
Diversos factores contribuyen a que persista la piratería on-line: el número creciente de internautas, el aumento del ancho de banda y de la velocidad de transmisión, la popularidad de los sitios de subastas así como el sentido de anonimato cuando los usuarios cometen actos de piratería especialmente desde sus equipos domésticos.
Una de las medidas (entre diversas campañas educativas) adoptadas por la BSA para reducir la disponibilidad on-line de software ilegal, ha sido la de utilizar el sistema MediaSentry, de la compañía MediaForce, que rastrea Internet para detectar copias ilegales de los productos de los miembros integrantes de la BSA sobre sistemas peer-to-peer, canales IRC (Internet Relay Chat), páginas web, sites FTP (Protocolo de Transferencia de Archivos) y grupos de noticias.
Este nuevo sistema de control permite a BSA ampliar y gestionar sus labores de investigación de manera más eficaz, automatizando una gran parte de su programa de notificación y cumplimiento. Desde que MediaSentry comenzara a funcionar hace tres meses, se han emitido 8.500 avisos (frente a los 5.200 de todo el año 2001) a proveedores de servicios Internet (ISPs) que infringían las leyes del copyright.
(02/10/00)
La 'Business Software Alliance' (BSA), asociación sin ánimo de lucro creada en el año 1998, sigue
actuando contra la 'piratería informática' en 65 países de todo el mundo. Su estrategia pasa por
realizar acciones educativas y campañas para empresas, organismos públicos, la policía y
organizaciones jurídicas, así como para el público en general en referencia a esta lacra del
mercado de los sistemas informáticos. Además, la asociación también emprende acciones legales
contra las empresas que no cumplen las leyes sobre Propiedad Intelectual, así como la promoción
de legislaciones para proteger los derechos de la propiedad intelectual.
En el caso español, un ejemplo de sus actividades lo tenemos en la última actuación llevada a cabo
en el pasado mes de septiembre, contra la empresa Mora Bros, sita en Madrid. La BSA practicó una
diligencia de investigación por presuntos actos que atentan contra los derechos de la propiedad
intelectual. La citada empresa se dedica a la programación, diseño y desarrollo de servicios para
la Red. Como resultado de esta investigación, se encontraron en el domicilio social de Mora Bros
varias reproducciones presuntamente no autorizadas de programas informáticos instalados en los
discos duros de algunos PCs, como Photoshop, Acrobat Reader, Windows y Microsoft Office.
Por ello, se estima que las compañías desarrolladoras de software cuyos derechos han sido vulnerados
en virtud de la posesión de este software aparentemente ilegal, podrían reclamar a la empresa
auditada una indemnización en concepto de daños y perjuicios, que podría ascender a 5 millones de
pesetas. Según han informado fuentes de la 'Business Software Alliance' en su sede madrileña, no
puede considerarse esta diligencia como una actuación aislada, sino que es parte de una política
planificada contra las empresas que vulneran los derechos de la propiedad intelectual, y sobre
todo en defensa de los puestos de trabajo de los profesionales de la industria del software.
Así pues, BSA representa a los fabricantes de software de todo el mundo ante los gobiernos y los
consumidores en el mercado internacional. En España, son miembros de la BSA Adobe, Autodesk, Corel,
Grupo SP, Macromedia, Microsoft, Panda Software y PowerQuest.
(25/09/00)
Entre los años 1994 y 1999, el incremento de la tasa de 'piratería informática' en todo el mundo
no ha sido tan grande como en un principio pudiera parecer. No obstante, los gastos que conlleva
este incremento han ascendido, en la mayoría de los casos. Aunque entre estos años Latinoamérica
no puede considerarse como una de las regiones más afectadas, sí se aprecia un ligero aumento
de las pérdidas económicas motivadas por esta práctica ilícita. Hay otras zonas del planeta en
las que las pérdidas (siempre contabilizadas en dólares) han disminuido, aunque esto puede
deberse a múltiples causas, como una mayor concienciación a nivel nacional de los países
implicados en la lucha contra la piratería, o también debido a una desaceleración del proceso de
evolución tecnológica (en este apartado, podemos situar el caso de Europa del Este).
Todos los países pertenecientes a la zona de Europa Occidental son los que han experimentado el
mayor incremento de la tasa de pérdidas por piratería. En cambio, en Norteamérica ha descendido,
en parte gracias al desarrollo que están alcanzando las tecnologías de seguridad informática. La
evolución tecnológica también ha propiciado una disminución de las pérdidas económicas en la zona
de Asia y el Pacífico, con niveles de desarrollo tecnológico superiores a la media mundial. Se
mantienen prácticamente al mismo nivel África (donde la implantación de las telecomunicaciones
como Internet no ha hecho más que empezar) y Oriente Medio, aunque con una ligera subida en este
último caso.
Actualmente, las mayores tasas de pérdida por piratería se sitúan en Norteamérica y Europa
Occidental (algo completamente lógico, debido a su avanzado estado tecnológico), con cifras que
superan los 3.500 billones de dólares anuales en 1999. La situación en Latinoamérica se mantuvo
prácticamente estable entre los años 1994-1999. Se prevé un incremento rápido de las tasas en
esta región en un futuro inmediato, aunque rápidamente volverán a bajar. Esto será propiciado,
primero, por el despegue tecnológico previsible de forma inmediata, y después, por la importación
de los mecanismos de control y seguridad de la poderosa industria norteamericana, de gran influencia
sobre este área económica. Ver gráfico adjunto...
(17/08/00)
El informe presentado por la empresa Mund ha supuesto la confirmación de un hecho que casi todo
el mundo sospechaba: Internet ha supuesto un incremento alarmante de la incidencia de los delitos
de plagio contra la propiedad intelectual. La piratería informática se ha cebado con los productos
de las industrias discográfica y cinematográfica. Al no requerirse ya medios físicos para la reproducción
y distribución de los contenidos, la violación de derechos de los autor aumenta considerablemente.
Según las cifras dadas por el informe, la mayor tasa de piratería la ha registrado Europa Oriental
en 1999, con un 70%, seguida por Oriente Medio con un 63% y Sudamérica con un 59%. Las tasas más
bajas correspondieron a Estados Unidos y Canadá con un 26%, seguido de Europa Occidental, con un
34%.
Los efectos de la 'piratería informática' son más nefastos de lo que en un principio se podría
suponer. En principio, figuran como resultados de esta forma de delito informático la inhibición
de la innovación y el desarrollo de nuevos productos, el tráfico de dinero negro y el frenado en
la creación de nuevos puestos de trabajo. Las instituciones implicadas en la lucha contra el
fraude informático realizan auditorías periódicas y llamamientos a los ciudadanos para que denuncien
los casos de 'piratería informática' de los que tengan noticia.
La comunidad informática alega que una de las causas fundamentales de la copia ilegal de productos
con derechos de autor es el abuso en los precios, por parte de las compañías distribuidoras de
productos 'legales', lo cual fuerza al público a adquirirlos de forma fraudulenta, fundamentalmente
a través de Internet.
(08/08/00)
Los esfuerzos realizados por la 'Business Software Alliance' (BSA) para combatir la incidencia
de la piratería informática han obtenido un reconocido éxito durante el primer semestre del año
2000, ya que se han puesto en marcha 5.714 acciones legales contra varias empresas a consecuencia
de denuncias llevadas a cabo por los afectados, o por personas que disponían de información
privilegiada. Como consecuencia, ha aumentado el número de 'redadas informáticas', para
incautarse con material 'pirata' o no homologado. Las líneas directas europeas de BSA han
recibido en seis meses un total DE 17.134 llamadas, seguidas por las de América Latina, que han
registrado 11.909 llamadas.
Según los informes realizados por RSA, el índice europeo de piratería es del 34%, lo cual quiere
decir que más de un tercio de las aplicaciones destinadas a software comercial son ilegales. El
año pasado, las pérdidas de la industria del software en todo el mundo ascendieron a 120.000
millones de dólares en todo el mundo, a causa del fraude de programas informáticos.
BSA, de forma paralela, está llevando a cabo una campaña en todos los países de la Unión Europea
para fomentar la concienciación de todos los sectores de la sociedad en materia de seguridad
informática. En el semestre pasado, BSA ha obtenido una mayoría de votos en el Parlamento de la
UE a favor del Informe sobre Piratería contenido en su Libro Verde, para la difusión de consejos
con el fin de evitar el fraude de la piratería informática. Además, BSA está trabajando en
colaboración con el gobierno irlandés para la aprobación de un Acta sobre Comercio Electrónico,
y con el gobierno de Finlandia actualizando sus procesos de investigación.
(04/08/00)
Los piratas ingleses que asolaban los mares siempre han destacado, a lo largo de siglos de
historia, entre los más famosos del mundo. Ahora, su navegación se ha vuelto virtual. Según
un informe del Gobierno británico, el 60 por ciento de las compañías inglesas
conectadas a la Red han sufrido una brecha de seguridad en los últimos dos años. Asimismo, el 64 por ciento
de las compañías que habían detectado un agujero de proporciones importantes, han asegurado que
el problema de seguridad aún no ha sido resuelto. En un 40 por ciento de los casos, los fallos
de seguridad son debidos a errores humanos.
El experto en seguridad informática Bob Brace, de la empresa Nokia (que ha patrocinado este
estudio), ha comentado que "es realmente básico el resolver estos problemas sin alarmar a la
población. Hay que acabar con el miedo a hacer negocios a través de Internet, para no entrar en
la paranoia de la piratería. Necesitamos catapultar la industria británica que comercia en la
World Wide Web para poder competir a escala global". Desafortunadamente, un 30 por ciento de
las empresas y organizaciones encuestadas no reconocen que sus datos sean especialmente
vulnerables ante un ataque de 'piratas informáticos', por lo que no tienen en cuenta la necesidad
de protegerlos. Por ello, el 82 por ciento de los negocios on line en Inglaterra no utilizan
ningún 'firewall' de protección, y el 59 por ciento no utiliza software de protección específico
para Internet. Un 80 por ciento de los encuestados, en cambio, utiliza protección anti-virus y
'passwords' de control.
(27/07/00)
Cada año, se cuentan en millones de dólares las pérdidas provocadas por la
distribución y copia de software ilegal, tanto para uso personal como para fines empresariales. Sin embargo, no son
muchas las personas concienciadas del hecho de que esta práctica delictiva también les afecta. No
atañe únicamente a los fabricantes y distribuidores de software. En general, es una lacra para la
economía a todos los niveles. Por ejemplo, en los Estados Unidos la tasa de
piratería informática se sitúa en torno al 27 por ciento de los productos
software en activo. Una tasa tan alta produce cuantiosos efectos negativos en la economía: en el año 1998, se perdieron alrededor de 25.000
puestos de trabajo y unos 400 millones de dólares.
Por ello, hay que tener en cuenta que la piratería de software es una 'sangría'
económica que, al final, nos afecta a todos, y que las pérdidas no sólo se
traducen en una disminución de los ingresos de las empresas, sino en los porcentajes que más tarde estas empresas dedican al desarrollo de
nuevos productos e innovaciones tecnológicas. De esta manera, también el ciudadano
de a pie sufre por los efectos de la piratería informática.
(21/07/00)
Las consecuencias destructoras del auge de los videojuegos piratas en España empiezan a ser
alarmantes. Existen muchas personas que están acumulando grandes sumas de dinero a costa de
la industria de los videojuegos. Esta práctica delictiva arruina tanto el esfuerzo de los
muchos profesionales creativos del sector, como de los inversores del negocio. Los tribunales
de Justicia empiezan a tomar cartas en el asunto, ejerciendo duras acciones contra todos
aquellos que se dedican a la difusión y venta de videojuegos piratas en España, estableciendo
condenas por delitos de fraude contra la propiedad intelectual. Se han llevado a cabo recientemente
importantes operaciones de incautación de material pirata en Sevilla, Palma de Mallorca, Almería
y Tenerife.
Muchas veces, a la vista de los delitos mucho más espectaculares protagonizados por los 'piratas informáticos', que
penetran en los sistemas a escala masiva, ocasionando
fuertes pérdidas de manera inmediata, tendemos a olvidar la acción sostenida de estas mafias
que operan en la sombra. El tráfico de dinero negro que generan puede adquirir, en
muchos casos,
proporciones incalculables. Las pérdidas que ocasionan no son puntuales, efectuando una 'sangría'
continuada sobre todas las empresas del sector. La desarticulación de estas redes de tráfico ilegal de software es una
tarea difícil, y por supuesto menos llamativa que la detención de un 'cracker' que, por ejemplo, ha entrado en el sistema
informático de una gran organización...
Pero no por ello debemos olvidarnos de su importancia.
(17/07/00)
Según una información suministrada por la BSA ('Business Software Alliance'), los países
de Sudamérica con un mayor índice de software ilegal (lo que conocemos vulgarmente como
'software pirata') son Bolivia (con un 85%) y Paraguay (con un 83%). Este índice es muy
alto, si tenemos en cuenta a otros países del entorno.
Sin embargo, a pesar de tratarse de unos niveles excesivamente elevados, hay que tener en
cuenta que hace 5 años, las tasas de piratería informática en estos mismos países eran
superiores, con un 93% en Bolivia y un 95% en Paraguay.
Evidentemente, la situación está mejorando para los fabricantes de software de seguridad
en Sudamérica. Unos canales de distribución mejorados, un incremento del nivel de conocimientos
informáticos del usuario medio, una mayor facilidad de acceso a las herramientas informáticas,
e incluso la evidencia de la modernización de los equipos, propician que las empresas accedan
en mejores condiciones a las últimas versiones software, que antes eran muy difíciles de
conseguir (y muy caras). Una buena noticia no solo para los fabricantes, sino también para los
usuarios: las distancias entre unos países y otros se acortan considerablemente, en materia
informática.
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