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En diciembre de 2001 teníamos las primeras noticias de este
ingenio informático maligno: Maldal, Zacker o Reezak, que en
aquella ocasión utilizaba una felicitación navideña como
cebo psicológico para el incauto internauta que caía en la
tentación de abrir el adjunto al mensaje electrónico del que
se disfrazaba Maldal.
Su nueva variante Maldad.I, aparecido en febrero de 2002,
continúa siendo un desarrollo en Visual Basic de difusión
masiva a través de la libreta de direcciones de Outlook,
llegando a sus víctima en forma de e-mail con un archivo
adjunto de extensión .pif.
El archivo ejecutable adjunto al mensaje de correo electrónico
está empaquetado con Aspack versión 2.12 para minimizar el
tamaño del virus (su tamaño original es de 90 Kb). El asunto
del e-mail que trae a Maldal.I es aleatorio a elegir entre un
extenso listado de más de 40 mensajes. Algunos de los asuntos
contienen palabras como amor, sexo (“The nigth of Sex”), o
incluso un gancho psicológico completamente diferente: “Too
late... Bin Laden has been Killed”.
Es necesario extremar las precauciones ante tal variedad de
mensajes que pretenden burlar la precaución del usuario. Si
no resistimos la tentación y abrimos el adjunto, el virus se
copia a sí mismo en la carpeta Windows: el principal síntoma
de infección puede detectarse en la presencia de los archivos
zacker.pif o hide.pif en esta carpeta. A continuación añade
la siguiente clave en el registro: HKEY_LOCAL_MACHINE
“NAV DefAlert”=“C:.pif”
“Norton Auro-Protect”=“”
Tiene la capacidad de autoreplicarse en todas las carpetas
del disco duro, con el mismo nombre que la carpeta pero con
extensión .pif. Los archivos se añaden a la clave anterior
en el registro, de modo que saturan y desestabilizan el
sistema. En el siguiente reinicio los equipos pueden no
funcionar debido a la gran cantidad de aplicaciones abiertas.
Finalmente, Maldal.I inicia la búsqueda de archivos con
extensión .htm y .html en la libreta de direcciones MS
Outlook, para autoenviarse masivamente a todas las direcciones
contenidas en éstos.
La autoría de este cibercrimen se la achaca un jovencito (¿jovencito
“Frankestein”?) de 15 años, Michael Schmidt, aunque más
bien parece fruto de un grupo de hackers al que también deberíamos
la creación de Goner, entre otros. Se trataría de DaylyRush
de Dinamarca, país donde aún no está clara ninguna
legislación que persiga a los creadores de virus. |