| La
empresa desarrolladora de soluciones de seguridad Kaspersky
Labs alerta en noviembre de 2001 de la aparición de un
peligroso gusano que llega como archivo Portable Executable
(PE), comprimido con la utilidad UPX y escrito en C++.
Bumerang sólo se propaga por redes locales e infecta
aplicaciones Win32 en máquinas con Windows 9X instalado, no
obstante, atendiendo a su naturaleza, puede llegar a infectar
archivos en Windows NT, aunque no se ejecutarán en ese
sistema operativo. Su rutina consiste, principalmente, en
copiarse al principio del código de un archivo, sustituyendo
la primera parte del mismo que llevará al final. Esto le
permite ejecutarse antes que el programa infectado.
Su rutina de infección comienza cuando un archivo
infectado se ejecuta, entonces el virus se copia bajo el
nombre de DDRAW32.DLL en el directorio System de Windows. El
gusano también modificará la línea de registro para poder
ejecutarse, la cual quedará configurada de la siguiente
manera:
HKLM\Software\Microsoft\Windows\CurrentVersion\RunServicesOnce
= C:\Windows\System\DDRAW32.DLL
Después de unos cuatro minutos desde que comenzó la
ejecución, el gusano examina las unidades de red que comparte
ese PC y procede a infectar nuevamente todos los archivos PE
que encuentre. En el caso de que el acceso a la unidad esté
protegido por contraseñas, Bumerang intenta penetrar en el
sistema primero como usuario "invitado" con una
serie de passwords. El gusano también puede acceder a un
equipo probando los accesos ocultos a recursos compartidos por
el administrador de la red.
Pero, esto no es todo. También guarda en el registro la
fecha y hora de su ejecución y dependiendo de cuánto tiempo
haya pasado desde que se activó en ese equipo, lanza una acción
que puede acabar con los siguientes procesos: Msgsrv32, Mprexe,
Explorer, Taskmon, Internat, Systray, Mmtask y ddraw32.
En ese momento, extrae de su código el virus CIH y lo
copia como RUN.EXE para ejecutarlo. No obstante, la versión
de este mítico virus que transporta Bumerang no es la
original sino que está modificada para que su acción
comience de forma inmediata lo que provoca el borrado de la
BIOS, la FAT y los primeros sectores del disco duro. Por otro
lado, al mismo tiempo que el gusano activa su rutina
destructiva, ataca a todas la máquinas de a red previamente
infectadas.
También hay que destacar que el virus posee una
sofisticada rutina para ocultarse y para ocultar el archivo
que transporta. |